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Sangre, cerveza y poder: la nueva serie de Netflix que revive la guerra interna de los Guinness

La plataforma estrena "La casa Guinness", una ficción creada por Steven Knight que reconstruye las disputas familiares desatadas tras la muerte del patriarca de la cervecería más famosa de Irlanda en 1868.

Por Pablo TrejoCultura y espectáculos · 4 de septiembre de 2026 · hace 3 h

Yo quiero contarles cómo se llega a esta historia, porque vale la pena entender desde dónde parte esta nueva apuesta de Netflix que ya tiene a medio mundo hablando de la familia que convirtió a una cerveza negra en un imperio con nombre propio. El punto de partida es bien concreto: 1868, Dublín, y la muerte de Benjamín Lee Guinness, el hombre que había levantado la cervecería más influyente de Irlanda y que, como tantas figuras poderosas de su época, dejó al morir no solo una fortuna sino también un hueco enorme que sus herederos no tardarían en pelearse por ocupar. La serie toma ese momento exacto, ese instante bisagra en el que un imperio queda sin la mano firme que lo sostenía, y lo convierte en el motor de sus ocho episodios, que es la cantidad que acaba de estrenar la plataforma y que ya están disponibles para los suscriptores argentinos desde este jueves.

La que firma el libreto y la idea general es Steven Knight, un creador al que en estas pampas todavía no se lo conoce tanto como se lo va a conocer de aquí en adelante, porque es el mismo que estuvo detrás de Peaky Blinders, esa serie inglesa que en Argentina conquistó a un público enorme, aficionados al boxeo y a la política barrial de Birmingham por igual. Knight tiene una mirada muy particular para contar historias de época: le gusta mostrar a familias poderosas que desde afuera parecen sólidas como un monolito, pero que por dentro están partidas en mil pedazos, con lealtades que se cruzan, con traiciones que parecen sacadas de los periódicos amarillistas de cualquier siglo y con personajes que cargan con la mochila de un apellido enorme sin haber pedido jamás esa herencia.

Una herencia envenenada

Lo que yo rescato de lo que se viene contando sobre estos ocho capítulos es que la serie no se queda solo en el relato clásico del conflicto entre hermanos por una mesa directiva, que sería lo más fácil y lo más aburrido a la vez, sino que mete la cuchara en un contexto social y político que es clave para entender por qué una familia como los Guinness no podía mantenerse impasible mientras Dublín ardía en desigualdades y tensiones históricas muy profundas. La Irlanda del siglo XIX aparece acá como un personaje más, con sus miserias, sus reclamos y sus disputas por un lugar en un mundo que estaba cambiando a velocidad plena, y los Guinness quedan atrapados entre su propio poder económico y una sociedad que empezaba a cuestionar los privilegios de las dinastías como nunca antes lo había hecho.

El elenco central lo encabezan Anthony Boyle, a quien muchos recordarán por su paso por otras producciones británicas de envergadura, Luis Partridge y Emily Fairn, que se ponen en la piel de los hijos de Benjamín Lee y cargan con el peso de sostener una saga donde las decisiones que tomen cambian no solo sus vidas personales sino el rumbo de un negocio que empleaba a miles de irlandeses. Los acompañan Fionn O'Shea, Jack Gleeson, Niamh McCormack, Danielle Galligan y Ann Skelly, entre otros nombres que completan un reparto pensado para darle espesor a cada una de las ramas del árbol familiar y a cada uno de los bandos que se van formando a medida que la herencia se va repartiendo, o más bien disputando, capítulo a capítulo.

“Steven Knight vuelve a poner su cámara donde se cocinan las guerras de poder: las cenas familiares, las salas de fumar, los despachos donde se firman los papeles que mueven fortunas, los pasillos donde las apariencias engañan tanto como los acuerdos.”Pablo Trejo

Dónde y cuándo se puede ver

La serie completa, con sus ocho episodios ya está disponible en Netflix desde este jueves en la Argentina, y a los que les gusten las sagas familiares con olor a whisky y a madera vieja les recomiendo maratonearla de corrido un domingo de esos en los que afuera llueve y adentro uno se puede quedar mirando pantalla todo el día, que es exactamente el clima que pide esta historia.

PT
Pablo TrejoCultura y espectáculos

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