San Pedro, la puerta caribeña al arrecife más grande del hemisferio norte
Sobre el Cayo Ambergris y a 15 minutos en avioneta desde Ciudad de Belice, esta localidad combina playas de arena blanca, snorkel con tiburones nodriza y saltos a uno de los sumideros submarinos más famosos del mundo.
Te cuento de entrada lo que siempre quiero saber antes de armar la valija: cómo se llega. Desde la capital argentina, la combinación más directa a Ciudad de Belice suele ser vía Panamá con Copa Airlines y de ahí un vuelo regional hasta el corazón del país centroamericano. Una vez en tierra firme, San Pedro está apenas a 60 kilómetros de la ciudad capital, una distancia que se cubre en apenas 15 minutos a bordo de una avioneta de Tropic Air con capacidad para 14 pasajeros. La otra alternativa, para quienes prefieran llevar el ritmo un poco más tranquilo, es tomar el ferry: el trayecto demanda alrededor de una hora y media y ya te deja caminando dentro del pueblo. Yo, si volviera, volvería en avioneta nada más por la postal desde el aire del Caribe.
San Pedro se planta sobre el Cayo Ambergris, esa lengua de arena que el mar baña por los dos lados y que funciona como el corazón turístico del norte de Belice. El idioma oficial es el inglés, aunque en las calles se escucha una mezcla interesante con español y creole; el dinero que circula es el dólar beliceño, anclado al dólar estadounidense. El centro del pueblo es chico y caminable, un detalle que se agradece cuando uno llega cansado del viaje. Lo que no se puede dejar de lado es que acá la movilidad tiene un protagonista curioso: los carritos de golf. Son el transporte por excelencia, los ves estacionados frente a cada hospedaje, restaurante y tienda, y le dan al pueblo un aire apacible que contagia. Para alquilar uno hay que manejarse con paciencia y pedirlo en el alojamiento, porque la disponibilidad fluctúa con la temporada.
El arrecife, a un chapuzón de distancia
Lo que hace que San Pedro valga el viaje está a pocos kilómetros de la costa: la Barrera de Coral de Belice, declarada Patrimonio Mundial por la Unesco en 1996 y parte del Sistema Arrecifal Mesoamericano. Son cerca de 300 kilómetros de coral que se extienden paralelos a la línea de costa y que forman una laguna que protege buena parte de la costa del oleaje fuerte. Esa laguna es la que justifica las salidas de snorkel y buceo desde el muelle local, porque en pocos minutos uno se encuentra nadando entre tortugas, peces loro y mantarrayas.
Hol Chan, el Agujero Azul y Secret Beach
- Reserva Marina de Hol Chan y Shark Ray Alley: la excursión clásica. Se navega hasta el canal y se practica snorkel sobre corales, tortugas y pequeños tiburones nodriza que se acercan en busca de comida. Si prestás atención, también hay delfines que cruzan la zona y se avistan desde la superficie, sin necesidad de tirarse al agua.
- Gran Agujero Azul: el sumidero submarino más famoso del Caribe. Tiene 300 metros de diámetro y 120 metros de profundidad, rodeado por una pared de coral. Las inmersiones se hacen con instructores certificados y permiten descender entre estalactitas y estalagmitas formadas hace miles de años. Para los que no bucean hay vuelos panorámicos que sobrevuelan el círculo perfecto en helicóptero o avioneta, una experiencia visual única.
- Secret Beach: la playa del norte de la isla, un arenal extenso con agua turquesa y poco oleaje. La oferta gastronómica suma seis puestos de comida típica que abren sobre la arena entre las 17 y las 20, con platos como camarones con salsa de coco, ceviche fresco, empanadas de pescado y los famosos fry jacks, una masa frita muy parecida a las tortas fritas que conocemos en el Río de la Plata.
Algunos datos útiles para cerrar la planificación
- Traslado aéreo Ciudad de Belice - San Pedro: 15 minutos en avioneta, con Tropic Air como operador principal.
- Ferry Ciudad de Belice - San Pedro: aproximadamente una hora y media de navegación.
- Traslado alternativo: taxi acuático para completar tramos cortos por agua hacia embarcaderos cercanos.
- Moneda: dólar beliceño, con paridad fija respecto al dólar estadounidense.
- Idioma: inglés como lengua oficial; en el sector turístico se entiende y se habla algo de español.
Un comentario que me quedó dando vueltas tras conversar con un guía local de San Pedro es que él nació en el pueblo y todavía se asombra cada vez que un vuelo llega con turistas argentinos. Me dijo, casi textualmente: aca los recibimos con los brazos abiertos porque vienen a disfrutar de lo que nosotros tenemos todos los dias. Esa frase me parece que resume el espíritu del lugar, y la guardo para recomendársela a quien esté armando el itinerario. Para despedirme, la recomendación de temporada que siempre dejo en estas notas: lo más lindo para viajar a San Pedro es el tramo que va de finales de noviembre hasta abril, cuando el clima se vuelve más seco, el agua baja uno o dos grados y el mar muestra esa transparencia que uno ve en las postales. Llevá protector solar fuerte, snorkel propio si podés, y dejá un par de jornadas sin plan fijo: lo mejor de Belice suele aparecer cuando uno se deja llevar por el ritmo del Caribe. Buen viaje, y cuando vuelvas, contame cómo te fue.
