Russell se llevó todo de Bakú y Colapinto terminó en el paredón: ahora la Fórmula 1 se muda a Malasia con nombre de Baréin
El británico ganó la carrera en Azerbaiyán y el argentino abandonó tras un toque múltiple que dejó afuera a Gasly y Norris. La categoría llega a Sepang del 2 al 4 de octubre con la denominación que dejó la guerra en Medio Oriente.
Arrancá acomodándote en el banco porque la Fórmula 1 viene con un guion que parece escrito por un guionista borracho. Russell se comió el circuito de Bakú, se subió a lo más alto del podio y se llevó los puntos como quien se lleva el termo de la oficina un lunes a las siete de la mañana. Mientras tanto, el pibe Colapinto terminó la carrera contra el guardarraíl, después de un incidente que también mandó al taller a Gasly y a Norris. Tres autos afuera en un mismo golpe. Una carrera que dejó más abolladuras que resultados.
Lo que dejó la fecha en Bakú
El ferroviario Russell manejó la carrera de punta a punta, sin regalarle nada a nadie, y se llevó la victoria con esa frialdad que tienen los ingleses cuando huelen la sangre. Del otro lado, Colapinto venía haciendo un fin de semana correcto hasta que apareció el incidente. Los tres afuera, el auto roto y el viaje de vuelta más largo que un domingo de lluvia. Así se cerró la actividad en Azerbaiyán antes de que las máquinas viajen al otro extremo del mapa.
Malasia con nombre de Baréin
Acá viene lo raro. La próxima carrera se corre del 2 al 4 de octubre en el Circuito Internacional de Sepang, en Malasia, pero se llama Gran Premio de Baréin. No, no estás leyendo mal. Baréin tenía asignada su fecha para abril y la guerra en Medio Oriente obligó a la Fórmula 1 a levantar todo lo que estaba agendado en la región. Arabia Saudita también quedó afuera del calendario. Meses después se confirmó que la prueba bahreiní se mudaba de país y se reubicaba en Malasia. La sede cambió, el nombre se quedó en el borrador original.
La historia del circuito arranca en los años noventa, cuando el entonces primer ministro Mahathir Mohamad quería una pista internacional para poner a Malasia en el mapa del automovilismo. El diseño quedó en manos de Hermann Tilke, las obras arrancaron en 1997 y dos años más tarde se abrieron las puertas para recibir el primer Gran Premio de Malasia de Fórmula 1. Hoy, casi treinta años después, el trazado sigue siendo escenario de la categoría aunque esta vez lo haga bajo bandera ajena.
El pronóstico de siempre
Si me preguntás qué va a pasar en Sepang, te digo lo de siempre: Russell llega con confianza, los equipos ya estudiaron el circuito y la pelea por el campeonato se empieza a poner interesante. Después, cuando termine la carrera, voy a admitir que erré el pronóstico como casi siempre. Ya es una costumbre. Pero mientras tanto, el ferroviario de Mercedes celebra y Colapinto ya estará pensando en la próxima para sacarse la espina de Bakú. El aurinegro de la categoría necesita un domingo limpio y Sepang puede ser el lugar indicado para conseguirlo.
Te puede interesar
