Racing se sacó la mufa en Río Cuarto y le dio aire a un banco que todavía no tiene dueño
Con goles de Conechny y Martínez, la Academia ganó 2-1 ante un Estudiantes que sigue con el agua al cuello. Fue el estreno de Sebastián Romero como DT interino, después de la salida de Vojvoda y del cachetazo contra Boca.
Arrancamos con la clásica: a veces el fútbol te da revancha cuando menos lo esperás. Racing fue a Río Cuarto con el bolsito lleno de dudas, después de comerse la papaya en la Copa Argentina, y terminó sacando un triunfo que le viene como anillo al dedo. Dos a uno ante Estudiantes, con goles de Conechny y Martínez, y una pregunta que sobrevuela Avellaneda: ¿aguantará este envión hasta que aparezca el técnico definitivo?
Un primer tiempo para guardar y un segundo para preocuparse
El ferroviario resolvió el partido en la etapa inicial, cuando la cabeza todavía estaba fría. A los nueve, Ortegoza robó una pelota que Maffini y Valenti se pelearon como si fuera el pan de la última semana, mandó el centro desde la izquierda y Conechny entró como Pedro por su casa por el segundo palo para clavarla cruzada. Golazo del pibe, que ya empieza a pedir pista en serio.
Cuatro minutos después, el propio Conechny tuvo el segundo en su cabeza, pero el arquero Herrera se lució abajo, mandándola al corner. La insistencia tuvo premio antes del descanso: Lodico la puso con el pincel para Rodríguez, el lateral la dejó corta hacia atrás y Martínez la empujó con la complicidad de un marcador que se quedó mirando la jugada como si fuera un espectador de platea.
En el complemento el aurinegro se durmió y Estudiantes fue a buscarlo. Valiente ganó de arriba con un cabezazo que hizo ruido en el área visitante y dejó el partido con el scorebox temblando. Los de Río Cuarto empujaron, empujaron y empujaron, pero Racing se aferró al resultado como se aferra uno al asado del domingo: con las dos manos y sin soltarlo.
Lo que cambió Romero y lo que dejó Vojvoda
El debutante interino metió mano donde había que meterla. Se sacó de encima el esquema de tres centrales que venía arrastrando la gestión anterior y plantó una línea de cuatro. Cannavo se calzó el lateral derecho, Rodríguez se quedó con el izquierdo y los pibes Martínez y Escudero siguieron de titulares, algo que a esta altura ya no sorprende a nadie. Arriba, Lautaro Díaz completó el tridente junto a los dos goleadores de la noche.
Conviene no pasar por alto el contexto. Vojvoda se fue por la puerta de atrás después de acumular siete derrotas en apenas trece partidos. La eliminación ante Boca, con un 3-2 que dolió más por la forma que por el resultado, terminó de sentenciar al entrenador. Romero, que venía piloteando la reserva, agarró el fierro caliente y, por ahora, no se quemó.
- Conechny y Martínez fueron los autores de los goles de Racing en el primer tiempo.
- Estudiantes descontó con un cabezazo de Valiente y quedó a un gol del empate.
- Romero cambió el esquema: pasó de tres centrales a una defensa de cuatro.
- Racing venía de quedar eliminado de la Copa Argentina tras perder 3-2 con Boca.
- Vojvoda acumulaba siete derrotas en 13 partidos antes de su salida.
- Estudiantes sigue en zona de descenso en el Grupo B.
Lo que me llevo como hincha, y lo digo con la camiseta puesta, es que Racing volvió a mostrar esa cosa de equipo que sabe a qué juega cuando le salen las cosas. Después hay que ver si sostiene la línea o si fue solo un espejismo de Río Cuarto. Ya lo dije en la previa: iba a ganar Racing, y esta vez la embocamos. Igual, si el martes que viene la Academia pincha contra cualquiera, vuelvo y les prometo que voy a reconocerlo con todas las letras. Palabra de Matías Santillán, desde el llano.
