Pagani ya respira tranquilo: le colocaron un stent en la carótida y anticipa que vuelve a las pistas en cuestión de días
El periodista deportivo pasó por el quirófano después de un estudio de rutina que detectó la arteria obstruida. Contó todo desde la clínica, con el humor de siempre, y recibió una catarata de mensajes de aliento de colegas y seguidores.
A veces la vida te detiene en seco justo cuando ibas acelerando, y uno no tiene más remedio que mirar para el costado, aceptar el volantazo y agradecer haber frenado a tiempo. Eso fue, ni más ni menos, lo que le pasó a Horacio Pagani en las últimas horas, cuando un control médico que parecía de los más rutinarios terminó derivando en una intervención quirúrgica de urgencia y en un fin de semana que, claro está, él no tenía en los planes ni por casualidad.
El periodista deportivo fue sometido a una operación en la que los profesionales le colocaron un stent en la arteria carótida, que le había aparecido bastante tapada en los estudios previos, y él mismo se encargó de llevarle tranquilidad a su audiencia con un video grabado desde la habitación de la clínica, en el que se lo vio entero, de buen humor y con esa manera tan suya de contar las cosas que tienen los que llevan décadas frente a un micrófono o frente a una cámara, sin perder el pulso ni mucho menos la sonrisa.
“Me pusieron un stent aquí en la carótida porque estaba tapada. Fue en un examen de rutina donde se vio esto y bueno, lo tuve que hacer. No es una operación muy grande, pero la tenía bastante tapada y eso puede traer consecuencias.”Horacio Pagani, desde la clínica
Caminos que ya conoce
No es la primera vez que Pagani se sienta en una camilla y mira al techo de un quirófano. En mayo de 2018 pasó por una operación de corazón en la que le colocaron tres bypass y, por esas ironías que a veces le gasta el destino, tuvo que perderse el Mundial de Rusia, al que pensaba viajar para cubrir a la Selección Argentina, que por entonces empezaba a ilusionar a medio país con el equipo de Sampaoli. En aquel momento, igual que ahora, eligió hablar con la gente desde el hospital, con el mismo tono calmo, con la misma cercanía, casi como si le estuviera contando a un amigo del alma lo que le acababa de pasar mientras tomaban un café.
La diferencia, si se quiere, es que esta vez la cirugía fue menos invasiva, la recuperación viene marchando bien y la promesa de volver a trabajar es prácticamente cuestión de días, o al menos eso fue lo que él mismo dejó dicho al cerrar su mensaje en las redes, despidiéndose con ese optimismo de siempre que lo caracteriza y que, la verdad, a esta altura de los años se vuelve una marca registrada.
Una reacción que se vio venir
- Mensajes de aliento de colegas y seguidores inundaron las redes sociales en cuestión de horas.
- La periodista Edith Hermida fue una de las primeras en hacerse eco de la noticia y dejarle su saludo al colega.
- El tono elegido por Pagani volvió a ser el mismo de siempre: calmo, frontal y con humor, lejos de cualquier dramatismo.
Me quedo pensando en la cantidad de gente que se tomó un minuto para escribirle algo, un emoji, un "fuerza Horacio", un "te banco", y también pienso en lo valioso que es que un comunicador público, con la exposición que tiene Pagani, se tome el trabajo de contar lo que le pasa con esa honestidad llana, sin golpes bajos ni tampoco sin esconder la cabeza debajo de la almohada. Uno, que sigue estos temas desde hace años, sabe que cada vez que un personaje conocido atraviesa un problema de salud y lo comparte, el efecto es doble: por un lado se humaniza, y por el otro le abre la puerta a miles de personas que tal vez estén postergando un control de los que parecen aburridos pero que, como se vio acá, pueden cambiarlo a uno de un día para el otro.
Mientras tanto, el periodista ya cuenta las horas para recibir el alta médica y meterse de lleno en la rutina diaria de los programas, y los que lo conocemos sabemos que esa vuelta va a llegar antes de lo que muchos imaginamos, porque cuando un tipo con esta trayectoria se propone volver, lo vuelve a hacer con todo, como si la cámara, el estudio y la calle lo estuvieran esperando con la puerta abierta de par en par y con el café recién servido.
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