Obsidian se muda al techo de Bethesda y el Fallout nuevo sigue latiendo, aunque sin apellido
La reordenación interna de los estudios de Xbox deja al creador de New Vegas bajo la órbita operativa de Bethesda Softworks. Matt Booty confirmó que el proyecto continúa, pero todavía no se sabe si será la quinta entrega o un derivado de la saga postapocalíptica.
A veces los pueblos se reorganizan y uno se entera por el ruido de las mudanzas, no por los papeles. En el mundillo del videojuego viene pasando algo parecido: Obsidian Entertainment, el estudio que hace casi veinte años le devolvió la fe a medio planeta con Fallout: New Vegas, acaba de quedar formalmente adentro de la estructura operativa de Bethesda Softworks. La noticia no cayó como un baldazo de agua fría, pero sí encendió las antenas de los fans, porque lo que estaba en juego no era un cargo gerencial sino el futuro de una de las sagas más queridas del gaming.
La confirmación llegó de la mano de Matt Booty, vicepresidente ejecutivo y director de contenido de Xbox, en el marco de una reorganización más amplia de los estudios que la compañía tiene desperdigados por el mundo. Lo concreto, para el lector que solo quiere saber si hay juego nuevo en camino, es esto: sí, el próximo Fallout de Obsidian sigue en desarrollo. Lo que todavía no se puede afirmar, y acá viene el condimento que mantiene la conversación encendida, es si estamos hablando de Fallout 5 o de algún tipo de entrega derivada del universo postapocalíptico.
Something to believe
Para los que llevan años mirando de reojo cada comunicado de prensa, la aclaración no es menor. Desde la salida de Fallout 4 en 2015 y el paso posterior por Fallout 76, la franquicia atravesó etapas muy distintas entre sí, con luces y sombras que los jugadores no se cansan de discutir en foros y redes. Que Obsidian vuelva a meter mano en el universo de la Vault Boy, la misma casa que firmó la recordada New Vegas de 2010, es una noticia que por sí sola justifica la expectativa, más allá de los matices.
Booty fue claro al explicar el espíritu del movimiento: la idea es coordinar recursos y agrupar el trabajo sobre las sagas más importantes dentro de sus respectivos ámbitos corporativos. Para que se entienda sin tecnicismos, es como si Bethesda Softworks pasara a ser el techo común bajo el cual se acomodan distintos equipos que comparten universo. El propio ejecutivo lo comparó con la relación que Bethesda ya mantiene con id Software, una sociedad histórica que funciona como antecedente y como modelo.
La reordenación, hay que decirlo, no se limita a Obsidian ni a Fallout. El mismo paquete de anuncios incluyó otras decisiones fuertes: el próximo Halo quedó en manos de Activision, las dos divisiones internas dedicadas a Forza se fusionaron en una sola y, en el caso de Ninja Theory, el estudio responsable de Hellblade, se deslizó la posibilidad de un cierre que todavía no fue presentado como una decisión definitiva. Es, en definitiva, un movimiento de piezas a gran escala dentro del tablero de Xbox.
Volviendo a lo nuestro, lo importante es que el estudio no pierde identidad por pasar a depender operativamente de Bethesda Softworks. El esquema, según se insistió en el anuncio, apunta a compartir infraestructura y respaldo sin diluir la firma autoral de cada equipo. Es la diferencia entre mudarse a un edificio más grande y dejar de ser quien uno es. En el caso de Obsidian, la mudanza parece más administrativa que creativa, aunque todavía falta ver cómo se traduce eso en pantalla.
Por ahora, y esto es lo que se puede decir sin pasarse de vivo, la información oficial sobre el nuevo Fallout se reduce a dos datos firmes: el proyecto existe y avanza, y el equipo que lo lleva adelante quedó más integrado al ecosistema de Bethesda. El resto, el subtítulo que tendrá la entrega, la ambientación, los sistemas de juego y hasta el motor gráfico que va a usar, sigue siendo materia pendiente. Y ahí, en ese hueco, vive la ilusión de los fans, que no piden nada imposible: solo quieren volver a perderse en un yermo bien contado.
¿Hasta cuándo se puede seguir la pista?
Por ahora no hay fecha ni ventana de lanzamiento confirmada, ni una plataforma oficial más allá del ecosistema Xbox y PC, que es donde Bethesda acostumbra mover sus grandes apuestas. Lo que sí se puede seguir de cerca es la próxima presentación oficial de Xbox, donde se espera que el estudio suelte algún detalle más jugoso. Mientras tanto, la conversación queda abierta: ¿qué les gustaría encontrar en la próxima entrega? Yo, si me preguntan, sueño con un mapa enorme, diálogos que duelan y la sensación de que cada decisión cuenta, esa misma que tenía New Vegas y que todavía no se repite.
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