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Monza, el circuito elegido a la perfección por Mercedes para soltar lastre con Antonelli

La escudería confirmó que el italiano cambiará la unidad de potencia completa en su carrera local. Russell sigue pendiente y la fecha de su sanción todavía no está definida.

Por Matías SantillánDeportes · 26 de agosto de 2026 · hace 2 h

Pará, pará, que esto merece una sentada. Resulta que los muchachos de Brackley encontraron en Monza el circuito ideal para mandarse la macana reglamentaria sin pagar el precio completo. O al menos eso dicen los números que ellos mismos masticaron en la fábrica durante las últimas semanas. Y acá estoy yo, un periodista de pueblo, intentando explicarles a ustedes cómo una penalización en la grilla puede ser una jugada maestra si se elige bien el escenario.

Lo concreto es este: Kimi Antonelli, el pibe, el hijo pródigo, va a tener que cambiar la unidad de potencia completa en el Gran Premio de Italia. Eso, querido lector, es sinónimo de sanción automática en la grilla de largada, sin discusión ni atenuantes. El reglamento de la Fórmula 1 es claro como el agua: se pasó el límite de componentes permitidos y hay que pagar. La pregunta del millón nunca fue si había que pagar, sino dónde se pagaba más barato.

Wolff, con la calculadora en la mano

Y acá entra el ferroviario Wolff, jefe de Mercedes y director de la Orquesta Aurinegra, que se sentó frente a los micrófonos y dijo lo que todos sospechaban pero nadie quería confesar. Las cuentas del gallinero, según él, dan que Monza es el trazado donde la pérdida de posiciones duele menos en el bolsillo grande del campeonato. Traducido al castellano de la tribuna: si vas a largar diez puestos más atrás, que sea en una pista donde las remontadas cuesten menos que los puntos que podés cosechar de todos modos.

“En teoría, nuestros cálculos indican que es el mejor circuito para aplicar una penalización.”Toto Wolff, director de Mercedes

El mandamás también tuvo su minuto de autoconciencia y aclaró algo que, a esta altura, suena a declaración jurada: la nacionalidad del piloto no pinta nada en la decisión. O sea, que el ferroviario Wolff no eligió Monza porque Antonelli corre de local, ¿eh? Lo aclara él mismo, en off y en on. Aunque después se le escapó la vena competitiva cuando agregó que en el campeonato están en juego muchas cosas y por eso hay que cuidar los puntos. A confesión de partes, relevo de pruebas, como decía mi vieja.

Russell, el otro ferroviario que espera turno

Mientras tanto, del otro lado del box, el otro ferroviario aurinegro de la tropa, George Russell, se quedó mirando el techo del hospitality. El británico tiene una sanción pendiente, sí o sí, pero la fecha exacta para ejecutarla todavía es un misterio. En Mercedes mueven las piezas con la misma paciencia con la que un ajedrecista mueve su torre: sin apurarse, esperando el momento justo.

  • Bakú aparece en el menú de opciones, ya que ese circuito había sido el candidato original para soltar la unidad de potencia de Antonelli antes de que Monza se ganara el puesto.
  • La estrategia responde a una lógica simple: aplicar las sanciones en circuitos donde el rendimiento histórico y las posibilidades de remontada hagan que el dolor sea llevadero.
  • El reglamento habilita cierto número de cambios de motor y componentes electrónicos por temporada; una vez superado ese número, la grilla se paga con intereses.
  • Monza es la carrera local de Antonelli y, paradójicamente, el lugar donde Mercedes eligió hacerlo retroceder.

Yo, que ya tengo una edad y he visto muchas de estas, les confieso algo: los equipos suelen guardar las sanciones como quien guarda una carta en la manga. La estrategia pasa por cruzar rendimiento histórico del piloto en ese circuito, el valor relativo de los puntos en juego según la etapa del campeonato y hasta las características del trazado para una eventual remontada. Todo eso se mete en una licuadora, se procesa durante semanas y se termina sirviendo en un anuncio oficial con cara de circunstancia.

Y ahora, el clásico de esta tribuna: el pronóstico del cierre, que después voy a tener que desmentir a los dos minutos. Si me apuran, creo que Russell debería cumplir su sanción en una pista donde las rectas no sean tan largas y donde la degradación de neumáticos invite a los undercut y las paradas estratégicas. Bakú tiene ese perfume raro: muros cerca, frenadas bruscas, oportunidades para los que largan desde atrás. Pero bueno, ya sabemos cómo funciona esto: uno dice blanco y los ingenieros dicen negro, y a la siguiente curva te das cuenta de que la carta bajo la manga era un siete de espada y no el as que esperabas.

MS

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