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Domingo, 18 de octubre de 2026
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Medvedev, el jugador que quiso revisar la jugada prohibida y terminó perdiendo igual

El ruso frenó el partido en Shanghái para pedir una repetición que el reglamento ya no permite, amenazó con retirarse y, después de que se la concedieran igual, terminó afuera del Masters 1000. Una escena que vuelve a poner en debate el alcance del ojo de halcón en el circuito.

Por Matías SantillánDeportes · · hace 2 h
Medvedev, el jugador que quiso revisar la jugada prohibida y terminó perdiendo igual

Pará y mirá la escena: un tipo top cinco del mundo, parado en la línea de saque, discutiendo con el juez como si el partido fuera una mesa de bar. Eso fue lo que pasó en las semifinales del Masters 1000 de Shanghái, cuando Daniil Medvedev, al que en los vestuarios conocen como el ferroviario por su juego plano y sin pausa, decidió que el reglamento no aplicaba para él.

Perdía el primer set 4-2 contra el español Rafael Jodar, entró a un 40-40 peleado y mandó una derecha larga que le dio la ventaja al rival. En vez de comerse el error como cualquier mortal, se fue a pedir la repetición del golpe previo de Jodar con el ojo de halcón. El problema, y acá empieza lo jugoso, es que ese botón ya no existe.

El cambio de sistema que Medvedev parece haberse salteado

Hace rato que el ATP Tour dejó atrás el viejo challenge manual. Hoy funciona el Electronic Line Calling Live, el ELC Live para los amigos, una tecnología que registra cada impacto y define en automático si la pelota es buena o no. Los jueces de línea desaparecieron de las canchas y, por consecuencia, también desapareció la posibilidad de que un jugador levante el dedo para pedir revisión. Lo que Medvedev pedía, lisa y llanamente, no estaba contemplado en el protocolo.

“Por protocolo no lo podemos mostrar; únicamente mostramos el último golpe, el tuyo.”Adel Nour, juez de silla, a Medvedev

La explicación no le entró ni por asomo. El ferroviario pasó del reclamo al ultimátum en tres cambios de lado y le soltó al umpire, mirando a la tribuna como quien sabe que hay cámaras dando vuelta: me voy a retirar, no me importa la multa, me retiro si no me la mostrás, ningún problema. No era un berrinche de nene: era una amenaza concreta, en voz alta, con el partido parado y el reloj corriendo.

  • El juez de silla tomó el walkie-talkie y se comunicó con el supervisor del partido.
  • Tras varios segundos de deliberación, accedieron a pasarle la repetición de todas formas.
  • La imagen confirmó que la pelota de Jodar había caído dentro de la cancha.
  • Medvedev no logró remontar y perdió 6-3 y 6-4.

Lo más insólito es que, aun ganando esa pulseada mediática, el ruso terminó perdiendo la batalla que importaba. Jodar, que entró al torneo como 13° del ranking y viene de una temporada enorme, cerró el partido en dos sets y se metió en la final del Masters 1000 chino. En la otra semifinal, el español Alejandro Davidovich Fokina (26°) dejó afuera al alemán Alexander Zverev (2°), así que la definición será un asunto 100% español.

Ahora bien, la pregunta del final queda flotando en el aire como una pelota cantada fuera: hasta dónde deberían los jugadores tener acceso a las repeticiones durante un punto en juego. ¿Tiene sentido que alguien pueda revisar el último golpe del rival para decidir si se equivocó o no? ¿O conviene dejar el ELC Live como está, automático y sin vuelta atrás, aunque eso les quite a los tenistas ese margen de picardía que siempre tuvieron con la tecnología? Yo, la verdad, te lo confieso: pensé que Medvedev iba a usar el enojo como combustible y terminar dando vuelta el partido. No fue así. El ferroviario se quedó en semis y, otra vez, mi pronóstico fue derecho a la red.

MS

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