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Miércoles, 14 de octubre de 2026
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Matrícula 2027 en Córdoba: por qué conviene preguntar el valor antes de firmar cualquier planilla

Por Mariana LedesmaSociedad y vida · · hace 2 h
Matrícula 2027 en Córdoba: por qué conviene preguntar el valor antes de firmar cualquier planilla

Desde la vereda de mi casa, con el termo del mate todavía tibio y el ruido del bondi que pasa cada veinte minutos por la esquina de siempre, me pongo a revisar los papeles que dejó mi vecina Claudia en mi mesa: la planilla de inscripción del nene para un colegio privado de Córdoba y una duda grande, de esas que te complican el domingo a la tarde, si le conviene cerrarla ahora o dejarla abierta hasta tener todos los números claros.

Porque a nosotros, los santiagueños que terminamos criando a los chicos en esta provincia, nos pasa seguido: el kiosquero del barrio, la chica de la verdulería, la mamá del chat de la escuela, todos repiten la misma pregunta cuando arranca la temporada de fuertes preinscripciones para el ciclo lectivo 2027: cuánto sale la matrícula y, lo más importante, cómo se van a actualizar las cuotas el año que viene.

Qué hay que saber antes de firmar la planilla

Javier Basanta Chao, representante de la Cámara Cordobesa de Instituciones Educativas Privadas, explicó que la matrícula equivale, en términos generales, a entre dos y tres cuotas del valor que se abona en ese momento. Pero el número final depende del arancel de cada colegio, así que no queda otra que sentarse frente al frente del colegio y pedirlo por escrito, porque a cada presupuesto en la vida adulta le llega su comprobante.

“Se acumula la cuota de junio, julio, agosto, septiembre, octubre. Tenemos cinco meses, lo cual lógicamente va a impactar de manera crítica en los esfuerzos de la familia.”Javier Basanta Chao, de la Cámara Cordobesa de Instituciones Educativas Privadas

Lo concreto es que este año las declaraciones juradas de aranceles se presentaron entre abril y principios de junio, pero después hubo que esperar la apertura de una instancia de rectificación para pedir valores nuevos. El resultado lo resume Basanta Chao con una frase que duele: la cuota de junio, la de julio, la de agosto, la de septiembre y la de octubre quedaron pendientes, cinco meses en espera, algo que golpea de lleno en el bolsillo de la familia de clase media que ya viene ajustándose con los servicios y la comida.

Desde la Cámara vienen trabajando hace rato en una modalidad de actualización gradual, parecida a la que ya usan los colegios sin aportes, para que el aumento no llegue todo junto en un solo recibo y la familia pueda organizarse con tiempo. La idea es que la suba se note a la parte superior del año y no en el techo de diciembre, cuando ya cerraste todas las cuentas y empezás a pensar en las vacaciones.

Qué consultar antes de cerrar la inscripción

Yo, mientras tomo el último mate antes de salir, miro la planilla de Claudia y pienso en lo que ella me va a preguntar mañana cuando nos crucemos en la esquina: le conviene firmar ahora o esperar al final de las próximas preinscripciones para tener el número cerrado. Le voy a decir lo que me parece más justo, con la prudencia del que sabe que cada familia tiene su propio presupuesto: que pregunte todo lo que tenga que preguntar, que se tome su tiempo para revisar los números y que no firme nada hasta tener claro cuánto va a pagar la cuota de marzo, la de julio y la de diciembre. Eso es lo que uno espera que pase cuando se trata de la educación de los hijos: que la decisión se tome con toda la información sobre la mesa y no con la presión de la fecha de cierre de inscripción pisándole los talones.

ML
Mariana LedesmaSociedad y vida

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