Domingo, 27 de septiembre de 2026
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Lali cerró su trilogía riverplatense con Tini, Marilina y Miranda, en una noche de abrazos, rosados y gratitudes

El Monumental volvió a vestirse de fiesta para despedir la etapa de "No vayas a atender cuando el demonio llama" con tres invitadas que le pusieron su sello a cada canción y dejaron al público con la garganta cansada y el corazón abierto.

Por Pablo TrejoCultura y espectáculos · 27 de septiembre de 2026 · hace 1 h

Yo estaba ahí, en la Popular, cuando las luces bajaron y esa primera nota de sintetizador empezó a dibujarse en el aire del Monumental, y la verdad es que todavía me sigue resonando en la cabeza. Había pasado mucho tiempo desde la primera fecha, y sin embargo la sensación era la misma: la de un pueblo enorme, heterogéneo, de esos que uno ve en las películas de cancha llena, pero puesto al servicio de una sola causa: cantar con Lali. Esta vez, la cita tenía un peso distinto, porque era la despedida de una trilogía que empezó allá por 2023 y que durante casi dos años nos tuvo a varios hablando de ella como si fuera un seleccionado nacional. Por eso, mientras la gente iba buscando su lugar en las tribunas, uno miraba a los costados y veía familias con chicos, parejas, grupos de amigas, fans de toda la vida y curiosos que se habían sumado en los últimos shows, todos mezclados en la misma marea de remeras negras y celulares listos para grabar. Era una mezcla rara, de despedida y de celebración al mismo tiempo, y eso se notaba en el patio del estadio mucho antes de que empezara el show: en la fila de los choripanes, en los puestos de remeras, en las conversaciones que se cruzaban en la escalera.

Tres mujeres sobre el escenario

Cuando Lali apareció, lo hizo con la energía que ya le conocemos, esa mezcla de sonrisa enorme y mirada cómplice que te hace sentir que te está cantando a vos y a otros cuarenta mil al mismo tiempo. Pero el verdadero punto de inflexión de la noche llegó cuando la pasarela empezó a poblarse de otras voces. Primero fue Tini, que apareció con el pelo rosado y un velo blanco que le daba un aire de novia pop, justo cuando la mayoría del público todavía especulaba con si iba a cantar o no. La ovación fue de esas que se sienten en el piso, y no era para menos: hacía semanas que las redes ardían con teorías y cábalas sobre quién la acompañaría. Juntas se animaron a un clásico enorme como Like a Virgin y después se metieron de lleno en el universo propio de Lali con 1Amor, que sonó distinto, más íntimo, más a confesión compartida. Ahí nomás se sumó Marilina Bertoldi, guitarra en mano, con su look de camisa negra, pantalones oscuros y unas cadenas plateadas que le tintineaban en la cintura cada vez que movía el cuerpo. Las tres caminaron la pasarela, se abrazaron frente al público y se dieron un beso que recorrió las tribunas como una declaración de hermandad. Lo que pasó después, los diálogos informales, las risas, los comentarios al micrófono, fue casi tan importante como la música: Lali le dio la bienvenida, la agradeció, y Tini contó que la seguía desde chica y que, antes de verse las caras esa noche, se habían cruzado un montón de mensajes de audio. Es ese tipo de detalles, los que no siempre aparecen en las listas de temas, los que a mí me terminan de cerrar por qué esta serie de recitales se convirtió en un fenómeno que excede a la propia Lali.

Miranda, Rosemblat y un cierre con apellido propio

Más tarde, la noche se tiñó de otro color con la llegada de Miranda, que se acopló al escenario para una colaboración que tiene su propia historia: Mejor que vos, la canción que Lali escribió y dedicó a Pedro Rosemblat. Lo curioso, lo verdaderamente jugoso para mí como cronista, fue lo que pasó abajo, en el campo, porque Rosemblat estaba ahí, mezclado con el resto de los espectadores, y alguien lo registró mientras cantaba y bailaba con los brazos levantados, como si fuera uno más. Ese video se viralizó en TikTok y dejó una postal simpática, casi de intimidad filtrada, que contrastaba con el dispositivo enorme que tenía lugar arriba del escenario. La presencia de Rosemblat entre el público no fue un hecho aislado: se repitió en las distintas fechas de esta etapa, y cada vez se volvió parte del anecdotario de la gira. Lo que me queda dando vueltas, una vez que se apagaron las luces y la gente empezó a desfilar hacia la calle, es esa idea de que lo que vimos no fue solamente un recital con invitados famosos, sino un cruce de generaciones y de escenas del pop argentino, un momento en el que Tini, Marilina, Miranda y Lali se encontraron para confirmar algo que uno ya sospechaba: que la música popular de este país, cuando se junta, deja de ser una suma de carreras individuales y pasa a parecerse a una conversación de amigos que se quieren y se escuchan.

  • Lali cerró la etapa de "No vayas a atender cuando el demonio llama" con su tercer show en el Monumental.
  • Tini Stoessel se sumó con pelo rosado y velo blanco para cantar Like a Virgin y 1Amor.
  • Marilina Bertoldi acompañó con su guitarra y se sumó al recorrido por la pasarela junto a Lali y Tini.
  • Miranda invitó a Lali a interpretar Mejor que vos, la canción dedicada a Pedro Rosemblat, que estuvo en el campo.
  • Las artistas se abrazaron en el escenario y hubo palabras de agradecimiento y recuerdos compartidos al micrófono.

Si todavía no fueron a alguno de los shows de esta trilogía, mi recomendación es que estén atentos a los movimientos de la agenda de Lali, porque cada vez que ella pisa un escenario grande pasa algo que después se comenta durante semanas; y si ya fueron, entonces ya saben de qué hablo. La cita, para los que lleguen tarde, fue en el estadio Monumental, en la Ciudad de Buenos Aires, durante las funciones de despedida de No vayas a atender cuando el demonio llama, y la sensación que dejó fue la de un final que, más que cerrar, abre la puerta a lo que viene.

PT
Pablo TrejoCultura y espectáculos

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