La memoria para inteligencia artificial se come el mercado y empuja a Intel y AMD a revivir la DDR4
Un kit de 32 gigabytes de memoria DDR5 pasó de costar lo mismo que uno de DDR4 a valer más del doble. Los fabricantes de procesadores reabren plataformas que creían cerradas para no dejar afuera a usuarios y equipos de gama media.
Armar una computadora nueva en Santiago del Estero o en cualquier ciudad argentina empieza a chocar con un cálculo que hasta hace poco no existía. Un kit de 32 gigabytes de memoria DDR5, el tipo de memoria más moderno para computadoras personales, cuesta hoy unos 620 dólares al consumidor final. El mismo kit, pero en DDR4, un estándar que se presentó en 2014, sale 260 dólares. La diferencia, que en condiciones normales nadie justificaría, se volvió el argumento central para que Intel y AMD dieran marcha atrás con decisiones que habían tomado sobre el futuro de sus plataformas.
Por qué la DDR5 se disparó de precio
La causa no es un ciclo normal de oferta y demanda. Los grandes fabricantes de chips de memoria, entre ellos Samsung, Micron y SK Hynix, están desviando buena parte de su capacidad de producción hacia la memoria de alto ancho de banda, conocida como HBM, que es la que utilizan los aceleradores de inteligencia artificial como los que entrenan modelos de lenguaje o procesan imágenes. Una ejecutiva de Samsung anticipó que la HBM pasará de representar el 20 por ciento de la capacidad de producción del sector en 2025 a casi el 30 por ciento en 2027. Cuando una fábrica de obleas deja de hacer memoria convencional para hacer HBM, hay menos DDR5 y DDR4 para todos los demás.
“Prevemos que la demanda va a superar a la oferta durante los próximos dos años. El 75 por ciento de nuestra producción de 2027 ya tiene comprador, a precios superiores a los actuales.”Sanjay Mehrotra, director ejecutivo de Micron
Qué hicieron Intel y AMD para sortear la crisis
- Intel discontinuó en 2024 el zócalo LGA 1700, el conector físico de sus placas madre que admitía tanto DDR4 como DDR5, cuando apostó a usar solamente DDR5 en sus procesadores nuevos. Ahora prepara nuevos chips compatibles con ese mismo zócalo para los primeros meses de 2027.
- Gigabyte, fabricante taiwanesa de placas madre, confirmó que dos de sus líneas volverán a dar soporte a esos procesadores revividos, lo que en la práctica significa que el usuario podrá optar entre memoria DDR4 y DDR5 en el mismo equipo.
- AMD tomó un camino similar en agosto de 2026, cuando relanzó su plataforma AM4, también compatible con DDR4, que muchos entusiastas del hardware ya consideraban retirada de manera definitiva.
En criollo, la movida se entiende así: si el zócalo es el enchufe donde se conecta el procesador en la placa madre, y cada zócalo define qué tipo de memoria se puede usar, volver a habilitar un zócalo viejo equivale a reabrir la puerta para que el usuario común pueda armar o actualizar una computadora sin pagar el sobrecosto de la DDR5. Es como si, en pleno 2026, una empresa de electrodomésticos decidiera volver a fabricar heladeras con motor tradicional porque el nuevo refrigerante se volvió inaccesible.
El impacto que ya se siente en la calle
El encarecimiento de la memoria no golpea solo a las computadoras. Teléfonos, dispositivos de streaming, consolas de videojuegos y hasta routers usan chips de memoria similares, y comparten el mismo problema de fondo. Las computadoras armadas en Argentina y en el resto del mundo subieron de precio, y varios fabricantes empezaron a ofrecer configuraciones con menos memoria de la que daban un año atrás por el mismo dinero. Micron, uno de los tres grandes fabricantes, dejó directamente de vender memoria RAM al consumidor final: hoy su negocio está orientado casi en su totalidad a los centros de datos que alimentan la inteligencia artificial.
El regreso oficial de plataformas y zócalos más viejos marca un punto de inflexión poco habitual en la industria: por primera vez en mucho tiempo, la tecnología más nueva no es necesariamente la más accesible. La pregunta que queda abierta es hasta cuándo. Los analistas coinciden en que la presión sobre la memoria convencional se va a mantener mientras siga creciendo la demanda de chips para inteligencia artificial, y los compromisos de venta a futuro de Micron, que ya tienen precio cerrado para 2027, sugieren que el escenario no se va a normalizar en el corto plazo. La DDR4, mientras tanto, deja de ser un recuerdo y vuelve a ser una opción vigente.
