Saltar al contenido
Domingo, 11 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Vida ›
Vida /

La lluvia se instala en Neuquén y no piensa irse hasta el viernes: qué dice el alerta amarilla que tiene en vilo a varias localidades

El Servicio Meteorológico Nacional emitió un aviso por tormentas para este lunes en buena parte de la provincia, con acumulados de hasta 20 milímetros, granizo ocasional y ráfagas de viento. El mal tiempo se extendería varios días, con mejorías temporales entre sistema y sistema.

Por Mariana LedesmaSociedad y vida · · hace 59 min
La lluvia se instala en Neuquén y no piensa irse hasta el viernes: qué dice el alerta amarilla que tiene en vilo a varias localidades

En la esquina de siempre, donde dobla el colectivo que va al centro, Norma vio cómo el cielo se fue poniendo gris desde temprano y me dijo, mientras se acomodaba el pañuelo: "Mirá, ya empieza otra vez". Es que en Neuquén la lluvia, cuando se empecina, no avisa con un trueno nomás: se queda. Y esta vez, según lo que emitió el Servicio Meteorológico Nacional, va a quedarse hasta el viernes, al menos en la cabeza.

El organismo publicó a las 5.41 del domingo un alerta amarilla por tormentas que rige para este lunes 12 de octubre y que abarca buena parte del territorio neuquino. La advertencia incluye la zona de la Confluencia, es decir el corazón de la capital y sus alrededores, junto con varias áreas del interior provincial que conviene repasar con tiempo porque no es un detalle menor: estamos hablando de Añelo, Pehuenches, Picún Leufú, partes de Loncopué, Picunches, Ñorquín, el sur de Chos Malal, el sur de Minas, y más al sur, Catán Lil, Collón Curá, Zapala y las zonas bajas de Aluminé, Huiliches y Lácar. En definitiva, una franja enorme del mapa.

Qué se espera durante el lunes

La mañana arrancó más tranquila, con cielo cubierto, una mínima de 11 grados y algunos chaparrones que se dejaron ver por los valles. Pero el grueso del mal tiempo está previsto para la tarde, cuando las tormentas se hagan sentir con toda su intensidad. El Servicio Meteorológico Nacional advierte sobre lluvias abundantes en períodos cortos, granizo ocasional y ráfagas de viento que podrían llegar a los 35 kilómetros por hora, números que para nosotros los santiagueños de la pampa suena a brisa, pero que en la Patagonia no son juego porque mueven chapas y arrancan ramas como si nada.

  • Acumulados de lluvia estimados entre 10 y 20 milímetros, con posibilidad de superar esos valores en puntos puntuales.
  • Granizo ocasional, sin confirmación de tamaño importante pero suficiente para arruinar un auto estacionado a la intemperie.
  • Ráfagas de viento de hasta 35 kilómetros por hora.
  • Temperatura mínima de 11 grados y máxima de 17 durante el lunes.
  • Para el martes, por ahora, no hay alerta activa, con una mínima prevista de 12 grados.

Por qué es amarilla y no verde

La escala del organismo establece que el nivel amarillo indica fenómenos con capacidad de producir daño y con riesgo de interrupción momentánea de las actividades cotidianas. No es el escalón más alto de la escalera, pero tampoco es una advertencia decorativa: significa que conviene repensar planes al aire libre, asegurar cosas que el viento pueda levantar y, sobre todo, no meterse en caminos de ripio cuando empiece a caer todo junto. El organismo además aclara que estos avisos se actualizan de manera permanente, por lo que conviene seguir el parte actualizado antes de tomar cualquier decisión.

Lo que también pesa en el ánimo de la gente es que la lluvia no va a terminar el lunes. El pronóstico extiende las precipitaciones hasta el viernes por la mañana, con temperaturas que se mantendrán en valores similares a los de este inicio de semana y con pausas temporarias entre un sistema y otro, esas mejorías engañosas que duran unas horas y después vuelve a descargar. A eso se suma el informe trimestral que el organismo elaboró a fines de septiembre, donde ya se anticipaba que el noroeste patagónico tenía mayor probabilidad de registrar lluvias por encima de lo habitual durante el trimestre octubre-diciembre, con temperaturas medias dentro de los valores normales. Es decir: lo que está pasando no es una sorpresa meteorológica, estaba dentro de lo esperado.

El propio organismo, de todos modos, aclara que ese pronóstico trimestral representa un comportamiento promedio del período y no permite anticipar cómo se van a distribuir las lluvias semana a semana, de modo que el seguimiento diario de los avisos sigue siendo la herramienta principal para planificar cualquier actividad al aire libre. Para quienes vivimos en esta zona y miramos el cielo con la misma desconfianza con la que miramos un mensaje confuso, lo que viene ahora es esperar que las primeras gotas no terminen de arruinar lo que queda de fin de semana largo, y que el viernes, como dice Norma en la esquina, "por lo menos nos deje sacar la ropa al tendedero".

ML
Mariana LedesmaSociedad y vida

Te puede interesar