La foto del US Open que no se sacaba desde la era de la Torre de Tandil
Por primera vez en ocho años, tres argentinos sobreviven en la tercera ronda del Grand Slam neoyorquino. El dato, los nombres y lo que viene, incluido un cruce que ya es clásico antes de jugarse.
A veces el tenis argentino necesita que alguien se acuerde de avisarnos que sigue vivo. Esta vez llegó desde Nueva York, con tres apellidos que hoy son noticia: Cerúndolo, Etcheverry y Navone. Tres pibes en tercera ronda del US Open, todos al mismo tiempo. La última vez que eso pasó, Juan Martín del Potro todavía levantaba copas en Flushing Meadows y el dólar no valía lo que vale hoy.
El ferroviario Francisco Cerúndolo, preclasificado 25 del mundo, viene cumpliendo en silencio. El ferroviario tiene un partido bravo contra Taylor Fritz, el estadounidense número 10, con quien registra un historial parejo: uno y uno. Duelo de pistoleros, a ver quién se equivoca primero.
Lo que viene este viernes
El aurinegro Navone (49° del ranking) y el ferroviario Etcheverry (32°) se cruzan entre sí, no antes de las 17 hora argentina. El que gane se mete en cuartos. Es matemática simple: haya o no haya despedida, la bandera argentina en cuartos ya está garantizada. Y eso, en este momento del calendario, es un gol de media cancha.
- Francisco Cerúndolo (25°) vs Taylor Fritz (10°), historial 1-1.
- Mariano Navone (49°) vs Tomás Etcheverry (32°), cruce de tercera ronda.
- Cerúndolo, Etcheverry y Navone accedieron al cuadro principal sin pasar por la qualy.
El dato contextual no es menor: Argentina desembarcó en Flushing Meadows con veintidós jugadores entre los dos cuadros. Trece en masculino y femenino entraron directo al main draw, y otros nueve pelearon en la clasificación. De las mujeres, ninguna pasó la qualy, una lástima porque Julia Riera, Jazmín Ortenzi, Luisina Giovannini y Lourdes Carlé se quedaron en la puerta. En el cuadro principal femenino, Solana Sierra cayó con Svitolina en primera y Nadia Podoroska dio pelea pero terminó doblada por Swiatek en dos sets.
Entre los varones, la segunda ronda fue un cementerio: Tirante, Juan Manuel Cerúndolo, Báez, Burruchaga, Ugo Carabelli, Díaz Acosta y Comesaña se despidieron en primera. Marco Trungelliti estiró hasta segunda y cayó con Blockx. De veintidós que largaron, quedan tres. Y los tres están cumpliendo.
“La última final de Grand Slam en singles que jugó un argentino fue la de Del Potro en 2018, en el mismo escenario, contra Novak Djokovic. El resultado fue 6-3, 7-6 y 6-3 para el serbio. Desde entonces, el tenis nacional busca una mano que vuelva a meter la pelota en la línea.”Archivo de Matías Santillán
Ahora bien, ¿puede alguno de los tres meterse más lejos que aquella delegación de 2018? Mi pronóstico, para no romper la costumbre: el ferroviario Cerúndolo da el golpe ante Fritz y el cruce de Navone con Etcheverry se lo lleva el aurinegro por la vía rápida. Después, en cuartos, me equivoco como siempre y los dos pierden. Pero sería lindo, una vez, tener razón.
