La crecida del Paraná empuja al ganado correntino y recalienta el precio de la carne en el mostrador
Agosto llegó con el agua otra vez encima de los campos correntinos. La crecida del río Paraná anegó islas y zonas bajas de la provincia y obligó a los productores a evacuar de urgencia entre 20.000 y 25.000 vacunos y búfalos, una cifra que da cuenta de la magnitud del operativo y de la fragilidad de la ganadería frente a los extremos climáticos. Comparado con el promedio nacional de faena mensual, el volumen evacuado representa una fracción menor, pero suficiente para alterar el equilibrio de oferta en la región y presionar los precios en las próximas semanas.
El operativo de rescate, arreo por tierra y cruce por agua
El traslado de la hacienda se realiza por arreo o en barcazas, según la distancia y el estado de los caminos. Las vacas adultas pueden cruzar nadando trechos cortos, pero los terneros recién nacidos deben ser embarcados porque no resisten la travesía a nado. La operatoria se completó en distintos puntos de la provincia, con productores que trabajan contrarreloj para sacar a los animales antes de que el agua alcance nuevos lotes.
“La dificultad principal es conseguir campos disponibles donde reubicar la hacienda evacuada. Si la situación se extiende, también se complica el abastecimiento de forraje para alimentar al ganado desplazado.”Fabián Gotardo, presidente de la Sociedad Rural de Bella Vista
En paralelo, el pico de la crecida se esperaba para la semana siguiente, con riesgo de que el agua alcanzara la planta urbana de Bella Vista. De concretarse ese escenario, la logística de emergencia se encarecería y se sumaría presión sobre una cadena que ya opera al límite en materia de infraestructura.
El mercado refleja la menor oferta
La menor disponibilidad de hacienda llegó rápido a los precios. En el Mercado de Cañuelas, con menos animales ingresando, los valores subieron entre dos y cuatro puntos frente al promedio de la semana previa. Los novillos ganaron tres puntos, los novillitos dos, las vacas cuatro, y las vaquillonas se mantuvieron estables. Los productores tendieron a vender el ganado gordo listo para faena y a retener el resto, lo que redujo aún más la oferta disponible y consolidó la tendencia alcista en las pizarras.
El contexto internacional amplifica la presión
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos publicó su informe semestral sobre mercados cárnicos y proyectó que la producción mundial de carne vacuna caerá en 2026 cerca de dos millones de toneladas, para ubicarse en torno a los 60,2 millones. El recorte se trasladaría principalmente al consumo, que retrocedería más de 1,7 millones de toneladas respecto del máximo de 60,4 millones registrado en 2025. Para 2027, el organismo prevé una estabilización en alrededor de 60 millones de toneladas.
- Argentina figura entre los países con producción en alza, con 90.000 toneladas adicionales proyectadas, junto con India y Uruguay.
- Australia, la Unión Europea, Brasil y Estados Unidos registrarán caídas en su producción.
- Brasil concentra la mayor parte del ajuste global, dado su peso como principal exportador del mundo.
El cuadro combina entonces un shock local por inundaciones en una provincia ganadera clave con un escenario global de menor oferta, lo que tiende a traducirse en precios más altos para los consumidores argentinos. Resta saber cómo evolucionará la crecida en las próximas semanas y si el operativo de evacuación logrará reubicar la hacienda sin pérdidas adicionales. ¿Podrá el productor correntino sostener la producción en un ciclo climático cada vez más extremo, o el precio de la carne seguirá escalando en el mostrador?
