Freidoras de aire con inteligencia artificial: sensores que cocinan solos y avisan al celular
Las nuevas freidoras de aire ya distinguen qué hay en la cesta, regulan temperatura y humedad durante la cocción y mandan notificaciones al teléfono. La conexión WiFi suma recetas remotas y actualizaciones de software.
La última empanada santiagueña que se quemó en el horno tradicional puede tener los días contados. Las freidoras de aire que ya se venden en el país empezaron a incorporar inteligencia artificial para reconocer qué alimento hay en la cesta, medir cuánta humedad libera y decidir, sin que nadie toque un botón, cómo regular la temperatura, la potencia del ventilador y el tiempo de cocción.
Una cámara que identifica el alimento
En el interior del equipo, una cámara pequeña distingue, por ejemplo, si lo que se está friendo es una pieza de pollo, unas papas en bastones o un producto congelado recién sacado del freezer. Esa identificación sirve para que el sistema elija, de arranque, los valores de cocción más convenientes.
El análisis óptico también permite estimar el volumen y la densidad de la carga. Si se llena la cesta hasta el tope con milanesas, el software interpreta que hay más masa para calentar y ajusta la potencia y la velocidad del ventilador en consecuencia.
Color y humedad, las claves del ajuste fino
Mientras la comida se cocina, los algoritmos de visión por computadora observan los cambios de color en la superficie para evaluar cuándo está dorada. Si el tostado avanza más rápido de lo previsto, el sistema corta el calentamiento antes de que se queme.
En paralelo, los sensores de humedad cumplen una función concreta: si detectan mucha condensación al inicio del proceso, aumentan el flujo de aire de manera temporaria para favorecer la evaporación y conseguir una textura más crujiente, algo que en una cocina santiagueña se nota especialmente cuando se hacen bollos o tortas fritas.
Lo que todavía falta
Aunque las funciones avanzadas ya están disponibles, persisten algunos límites: los modelos más accesibles todavía no traen cámara ni conexión WiFi, y los menús de recetas en la nube suelen estar en inglés o portugués. Además, el reconocimiento visual depende de que la cesta no esté demasiado llena ni sucia, y las actualizaciones de software requieren una conexión hogareña estable para concretarse.
- Elegir desde la aplicación del celular la receta que se quiere cocinar y enviarla a la freidora por WiFi.
- Revisar que la cámara y los sensores de humedad del equipo estén limpios antes de iniciar el ciclo.
- No sobrecargar la cesta: el reconocimiento visual funciona mejor con una capa parejita de alimentos.
- Controlar en el teléfono las notificaciones que avisan cuándo agitar la cesta o retirar la comida.
- Verificar cada cierta tiempo si hay actualizaciones de software disponibles para sumar perfiles de cocción.
