El Rey se muda a Philly: LeBron va por el anillo número 5 y se ríe del calendario
A los 41 años, el máximo anotador de la historia de la NBA llega a los Sixers con un contrato corto y una frase que ya quedó flotando en el aire. Mientras su familia sigue en California, James avisa que no cruzó el país para volver a casa en mayo.
Arrancamos con lo que hay que arrancar: al Rey le quedan menos pelos blancos que años en la liga, y sin embargo acá está, firmando contrato como si tuviera 25. LeBron James, 41 pirulos, se calzó la camiseta de Philadelphia y dejó Los Angeles Lakers con un portazo elegante. Dos temporadas, un objetivo que no necesita explicación y una frase que ya es marca registrada: no dejó a la familia para perder en segunda ronda.
El ferroviario y yo coincidimos en algo por primera vez en mucho tiempo. LeBron busca pelear por otro campeonato, quiere darle experiencia a un plantel que se quedó a mitad de camino en los últimos playoffs y se anima a soñar con su quinto anillo. Lo dijo él, con esa tranquilidad que solo dan los que ya ganaron todo dos veces: “No dejé a mi familia para perder en segunda ronda”. Punto. Mensaje enviado, mensaje recibido.
Cuatro franquicias, un mismo hambre
El aurinegro llega a los Sixers con el currículum más largo de la liga y una mochila cargada de MVP, finales y títulos. Sus cuatro anillos los repartió entre Miami Heat, Cleveland Cavaliers y los Lakers, y ahora se le abre la chance de campeón con una cuarta camiseta, cosa que en esta liga solo él podría firmar. A los 41, después de 23 temporadas, sigue siendo el máximo anotador histórico de la NBA, y eso, aunque duela en otros lados, es un hecho irrefutable.
Durante la presentación, el Rey tiró otra frase de manual: “Espero poder aportar esa experiencia, ese conocimiento y el mapa para los muchachos que están tratando de conseguir cosas que todavía no consiguieron en sus carreras”. Traducción para los que no hablan la lengua del basquet: va a ser el mentor, el espejo y, cuando haga falta, el que se cargue al equipo al hombro en el último cuarto. Lo de siempre, pero a esta edad ya parece ciencia ficción.
El calendario que se le viene
- Sábado 3 de octubre: Toronto Raptors vs Miami Heat, arranque de la pretemporada en la NBA.
- Lunes 5 de octubre: Philadelphia 76ers recibe a New York Knicks, primera chance de ver a LeBron con la camiseta de los Sixers.
- Martes 20 de octubre: inicio de la temporada regular, con el cruce Knicks-Sixers como plato fuerte de la jornada.
- También en la primera fecha: Detroit Pistons ante Boston Celtics y San Antonio Spurs frente a Oklahoma City Thunder.
Lo que todavía nadie sabe es cuánto va a durar esta historia. LeBron reconoció durante el receso que pensó seriamente en el retiro, una declaración que recorrió el mundo y que por un rato dejó a la NBA conteniendo la respiración. Ahora, con la lapicera ya firmada, evitó poner fecha: “No quiero hablar del futuro ahora”, dijo, y se fue con esa sonrisa que parece la de alguien que ya sabe algo y todavía no lo cuenta.
Mientras tanto, su familia sigue en California, él se acomodó en una ciudad que vibra distinto, y la pregunta queda flotando: ¿qué puede aportar un jugador de 41 años a un equipo que viene de quedarse en la segunda ronda? Mi pronóstico, para no perder la costumbre, es que James va a ser el líder anotador del equipo en la fase regular y que los Sixers van a caer en semifinales del Este. Ustedes me lo recuerdan en abril, cuando la haya errado como siempre.
