El Niño recalienta el mostrador: prevén hasta 10% de aumento en la carne antes de fin de año
La crecida histórica del Paraná y las complicaciones logísticas en el Litoral amenazan con empujar al alza los cortes vacunos en diciembre. La mayor generación hidroeléctrica podría amortiguar el costo de la energía, mientras en el campo se esperan rindes superiores para la próxima cosecha gruesa.
El mes de noviembre deja una postal pocas veces vista en el Litoral argentino: el río Paraná superó los 26.300 metros cúbicos por segundo en los últimos días, un caudal equivalente a llenar diez piletas olímpicas por segundo, según los registros difundidos por la Entidad Binacional Yacyretá. La represa debió abrir las compuertas del vertedero principal y en Corrientes se contabilizan alrededor de 500 evacuados, con el río proyectado a superar los siete metros frente a la capital provincial. Los especialistas consultados advierten que lo peor todavía no llegó: el torrente demorará unos veinte días en alcanzar el Delta, lo que prolonga la incertidumbre en toda la franja ribereña.
Carne, el primer golpe al bolsillo
Para el consumidor, el impacto más concreto se concentra en la carne vacuna. El mercado anticipa subas de hasta 10% en los cortes antes de las Fiestas, en un contexto donde la oferta ya venía ajustada desde hace varios meses. En el último relevamiento del INDEC, los cortes de vaca habían registrado un incremento cercano al 1% mensual, y los alimentos y bebidas representan el 23,4% del índice de precios al consumidor, con la carne explicando entre el 7% y el 13% de ese rubro según la región. El cuadro se completa con un consumo en niveles bajos, lo que limita los márgenes para trasladar aumentos a góndola, aunque la presión sobre los precios existe y se hace sentir en los mostradores de barrio.
“Nosotros ya tuvimos que retocar los precios del asado un par de veces en las últimas semanas, y seguramente venga otro retoque antes de Navidad. La oferta viene flaca y, cuando el río se desborda, la cadena se enrosca todavía más.”Marcelo Aguirre, carnicero de San Telmo
Energía más barata como contrapeso
En sentido contrario opera el costo de la energía. El exceso hídrico obliga a las represas a turbinar más agua y la hidroelectricidad es la fuente más barata del sistema eléctrico. Una mayor generación hidráulica desplaza a las centrales térmicas que queman combustibles fósiles más caros, con lo que debería reducirse el precio de generación. La contrapartida técnica, de acuerdo con datos difundidos por la propia Yacyretá, es que con el río crecido aguas abajo cada metro cúbico rinde menos en las turbinas, lo que morigera aunque no anula el efecto favorable.
- Caudal del Paraná: 26.300 metros cúbicos por segundo, con vertedero abierto en Yacyretá.
- Evacuados en Corrientes: alrededor de 500 y río proyectado por encima de los siete metros en la capital provincial.
- Carne vacuna: suba esperada de hasta 10% antes de las Fiestas; cortes ya habían subido cerca de 1% mensual según el INDEC.
- Peso de la carne en los alimentos: entre 7% y 13% según la región dentro de un rubro que representa el 23,4% del IPC.
- Campaña 2026/27: cosecha proyectada en 155,8 millones de toneladas por la Bolsa de Comercio de Rosario, con un desvío típico de los años Niño cercano a siete millones de toneladas adicionales.
- Rinde agrícola en años Niño desde 1980/81: soja 6,1% por encima de su tendencia y maíz 6,4%.
El campo mira la otra cara de la moneda
En el sector agropecuario, el balance resulta más complejo. En las quince campañas con influencia de El Niño registradas desde 1980/81, la soja rindió en promedio 6,1% por encima de su tendencia y el maíz, 6,4%, según los análisis que circulan en las bolsas de cereales. Sobre una cosecha proyectada para el ciclo 2026/27 de 155,8 millones de toneladas por la Bolsa de Comercio de Rosario, el desvío positivo típico de los años Niño podría aportar unas siete millones de toneladas adicionales. Mayor producción agrícola suele traducirse, con cierto rezago, en una oferta más holgada de alimentos y en menor presión sobre los precios de los principales rubros de la mesa de los argentinos.
El lado oscuro lo aportan las inundaciones prolongadas, que afectan la logística, encarecen los fletes y generan pérdidas puntuales en zonas anegadas. En síntesis, la transición del año encuentra a la economía doméstica frente a un menú con subas en el mostrador, algo de alivio en la tarifa eléctrica si el caudal se mantiene y una cosecha que podría ser generosa pero recién dentro de varios meses. ¿Logrará la próxima cosecha gruesa compensar el golpe que el río ya está dando en el consumo de fin de año?
