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Sábado, 3 de octubre de 2026
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El Gordis dejó la pantalla y ahora vende hamburguesas en una esquina de Palermo

A 5.452 kilómetros de la capital de Chubut, Federico Perales abrió su propio local en El Salvador y Fitz Roy, con smash burgers que arrancan en $16.000 y un sistema de pedido por pantallas que ya vendió 3.000 unidades en un día.

Por Lautaro RoldánTurismo · · hace 2 h
El Gordis dejó la pantalla y ahora vende hamburguesas en una esquina de Palermo

Hay que caminar unas pocas cuadras desde el corazón de Palermo Hollywood para llegar a la esquina de El Salvador y Fitz Roy, donde hace pocas semanas empezó a funcionar Gordis Burger, el primer local propio de Federico Perales, conocido en redes como El Gordis después de tres años de recorrer Hamburgueserías, probarlas y reseñarlas frente a cámara. La movida tiene una lógica clara: pasar de recomendar a cocinar, y de mirar desde la pantalla a atender al público en la barra. Yo pasé por ahí un mediodía entre semana y me atendieron rápido, aunque el lugar ya empezaba a llenarse de curiosos.

La carta: cuatro carnes, un pollo y un precio que va de los $16.000 a los $28.000

La propuesta es directa y está pensada para no marear al cliente. Hay cuatro hamburguesas de carne en versión simple y doble, más una alternativa de pollo en un único tamaño. Las smash burgers de carne arrancan en $16.000: la Clásica, la Tasti y la Cuarto comparten ese precio en la versión simple, mientras que la doble trepa hasta los $22.500. La Bacon, la más completa de la línea, cuesta $21.500 simple y $28.000 doble. La Chicken se queda en $16.000 con un medallón crocante, pan con sésamo, cheddar, bacon glaseado, lechuga, ranch y mostaza con miel. Si te copa la Salsa Gordis suelta, el pote extra sale $1.000.

  • Clásica: cheddar, pepinos encurtidos, cebolla y Salsa Gordis — $16.000 simple / $22.500 doble.
  • Tasti: tomate, lechuga y su propia versión de la salsa — $16.000 simple / $22.500 doble.
  • Cuarto: cheddar, cebolla, ketchup y salsa de la casa — $16.000 simple / $22.500 doble.
  • Bacon: cebolla crocante, bacon glaseado, cheddar y una salsa específica — $21.500 simple / $28.000 doble.
  • Chicken: medallón crocante de pollo, pan con sésamo, cheddar, bacon glaseado, lechuga, ranch y mostaza con miel — $16.000.

Cómo pedir, cómo pagar y qué tiene la carne

El sistema de compra es distinto al de la mayoría de los locales de la zona. En la entrada te reciben dos pantallas tipo totem donde elegís la hamburguesa, los adicionales y abonás en el momento con tarjeta o pago digital, sin pasar por la caja. Si preferís el trato clásico, también hay fila en una caja tradicional. La cocina está a la vista detrás de un vidrio y se nota el ritmo: Perales me contó que en una jornada llegaron a vender 3.000 hamburguesas, una cifra que habla del efecto del público que arrastra desde YouTube. Para los que quieren comer ahí, el salón tiene algunas mesas altas; para los que prefieren retirar, hay un mostrador aparte. Lo que todavía no hay, según me aclararon, es delivery desde ese local: las entregas salen de una cocina separada que montaron para no saturar la operación.

Las cuatro opciones de carne se sirven en pan brioche y utilizan medallones estilo smash, finos y con buena costra. La mezcla, según me la describió el propio Perales, está compuesta por un 50% de vacío, un 40% de tapa de asado y un 10% de grasa. Para las papas eligió un sazonado con hierbas y especias que va por separado. Los detalles de cada receta se terminaron de definir con un chef ejecutivo que se sumó al proyecto, y la diferencia entre las variedades pasa más por los acompañamientos y las salsas que por el medallón en sí.

Recomendación de temporada y cierre

Mi recomendación, si te tienta la propuesta, es ir en días de semana y a la hora de la merienda: la cola en las pantallas se mueve rápido y la carne sale fresca, sin el apuro del pico del mediodía. Si vas en plan grupo, sumá una Bacon doble por persona y compartan las papas; con cuatro personas y dos Cocadas rojas nadie se queda con hambre y el gasto se vuelve más llevadero. Y ojo con la Salsa Gordis aparte: vale la pena pedirla, porque es lo que termina de darle el toque casero a un smash que, sin ese plus, se siente un toque plano. Volveré en primavera, cuando se pueda usar la vereda y la esquina de El Salvador y Fitz Roy muestre su mejor cara.

Para visitarlo: Gordis Burger queda en El Salvador y Fitz Roy, Palermo, Ciudad de Buenos Aires. Abre todos los días en horario de almuerzo y cena; lo más recomendable es chequear el horario actualizado en sus redes antes de ir. Acepta tarjetas, pagos electrónicos y efectivo en la caja.

LR

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