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Martes, 13 de octubre de 2026
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El billete retrocede a 1.535 pesos en el Nación y el blue se ancla en 1.550, mientras las reservas se acercan a los 50.000 millones de dólares

El tipo de cambio minorista tocó su valor más bajo desde fines de septiembre, en una jornada donde el Banco Central volvió a comprar dólares en el mercado y las reservas internacionales brutas quedaron a tiro de los 50.000 millones. En paralelo, los plazos fijos a 30 días rinden hasta 23,5 por ciento anual, un escenario que reordena el menú de opciones para los ahorristas.

Por Ana PalavecinoCampo y monte · · hace 1 h
El billete retrocede a 1.535 pesos en el Nación y el blue se ancla en 1.550, mientras las reservas se acercan a los 50.000 millones de dólares

El dólar para la venta al público se ubica este martes en 1.535 pesos en el Banco Nación, una referencia que no se veía desde el 23 de septiembre y que confirma la segunda semana consecutiva de retroceso del tipo de cambio. En el promedio de las entidades financieras que releva el Banco Central, la cotización minorista cerró en 1.537,18 pesos para la venta y en 1.483,80 pesos para la compra, un esquema de precios que deja al peso recuperando terreno frente al billete verde en la recta final del mes.

En el segmento mayorista, donde se mueven empresas e importadores, la divisa terminó la última rueda en 1.517 pesos, con una suba marginal de 1,50 peso, equivalente a 0,1 por ciento. Aun con ese movimiento intradiario, la tendencia de fondo sigue marcando una baja acumulada en las últimas dos semanas, en un mercado donde el monto negociado en el segmento de contado superó los 655 millones de dólares, un volumen superior al de las ruedas previas y que suele asociarse a liquidaciones agroexportadoras y a pases entre bancos.

Reservas en alza y oro empujando

Las reservas internacionales brutas subieron 380 millones de dólares en la última jornada y se ubicaron en 49.701 millones, el stock más alto desde el 17 de septiembre. Una parte relevante de esa mejora no vino del saldo comercial sino del precio internacional del metal, ya que el oro avanzó 1,4 por ciento y tocó los 4.218,10 dólares la onza, un dato que el Palacio de Hacienda suele mostrar con el mismo entusiasmo con que en el campo se anota una lluvia inesperada en pleno enero.

En la misma jornada, el Banco Central compró 69 millones de dólares en su intervención, equivalentes al 10,5 por ciento de la oferta disponible en el mercado de contado. Es una intervención chica en términos relativos, pero con el tipo de cambio retrocediendo, las reservas creciendo y el oro paralizando fuerte, el cuadro de octubre empieza a tener claro un par de ganadores y un perdedor que, como siempre, no suele aparecer en los títulos.

Plazos fijos: la cuenta que todos hacen

  • Los plazos fijos a 30 días ofrecen tasas de hasta 23,5 por ciento anual en algunas entidades, un rendimiento que se sostiene en la mayoría de los bancos públicos y privados.
  • A ese rendimiento, alcanzar 100.000 pesos de intereses en un mes exige depositar alrededor de 5,2 millones de pesos, un monto elevado pero posible para ahorristas con salarios en blanco y plazos ya cumplidos.
  • Con las tasas más bajas del sistema financiero, el capital necesario para conseguir esa misma ganancia trepa por encima de 7,6 millones de pesos, una diferencia de casi 2,4 millones que muestra cuánto pesa elegir bien la entidad.
  • El spread entre el dólar oficial y el blue quedó en 15 pesos, con el informal en 1.550 pesos para la venta, una brecha acotada que limita el incentivo para volcarse al circuito paralelo.

Para quienes tienen pesos en la cuenta y evalúan dónde dejarlos, la comparación entre plazo fijo y dólar se empezó a jugar más en la cabeza que en el bolsillo, porque con el minorista retrocediendo a 1.535 pesos en el Nación y el blue paralizando en 1.550, la renta financiera en pesos se acerca a la devaluación esperada y deja menos margen para el carry trade clásico que seducía a los ahorristas a principios de año. La pregunta que sobrevuela, y que ningún funcionario responde en voz alta, es quién termina pagando la cuenta de esta combinación de tasas reales todavía positivas, reservas recomponiéndose con ayuda del oro y un tipo de cambio que se niega a saltar: si el ahorrista que apuesta a la tasa, el productor que cobra en pesos y vende en dólares, o el Estado que sigue financiando ese carry con deuda remunerada y letras del Tesoro.

AP
Ana PalavecinoCampo y monte

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