Doncic afinó la puntería, los Lakers golearon a Utah y el Ferroviario ya se frota las manos
Luka brilló con 21 puntos en apenas 16 minutos, habló del défiante de jugar sin LeBron y dejó una frase que en el Sur de California se grabaron a fuego: el Aurinegro cree que todavía falta, y vaya si falta.
Arrancó la pretemporada de la NBA y los Lakers de JJ Redick se despacharon con un 127 a 103 sobre los Utah Jazz. Una paliza de 24 puntos que, claro, hay que leerla con la lupa del mes de octubre: no es lo mismo un amistoso que un juego de temporada regular, pero sirve para sacarse el óxido y, de paso, ilusionarse un rato.
El dueño de la velada, otra vez, fue Luka Doncic. El Ferroviario esloveno entró a la cancha, hizo destrozos y se sentó. Literal. Dieciséis minutos en el rectángulo, los justos y necesarios para meter 21 puntos, bajar dos rebotes y repartir tres asistencias. Eficacia pura, de la que no necesita reloj para rendir.
La palabra del protagonista
“Creo que para lo que tuvimos, que son cuatro o cinco entrenamientos, demostramos que podemos jugar muy bien.”Luka Doncic
Esa fue la lectura del número 77 después del triunfo. Cuatro o cinco prácticas, nada más, y el Aurinegro ya se anima a decir que este equipo puede jugar muy bien. Traduzco para el hincha de a pie: el nivel de talento que hay en el plantel es tan alto que hasta con los libros a medio abrir sale un funcionamiento interesante.
Pero no todo es color de rosa en la ciudad de los ángeles. El propio esloveno bajó la espuma con una aclaración que el cuerpo técnico seguramente enmarcó: queda mucho por mejorar. Y vaya que falta, pensarán los hinchas más desconfiados, que todavía masticaron la eliminación del año pasado.
Sin el Rey en la cancha, ¿qué cambia?
LeBron James no estuvo. Y la pregunta obligada era cómo se siente Doncic cargando con la mochila sin su socio histórico. La respuesta del europeo fue la de un tipo curtido: “Se siente bien. Obviamente es un nuevo reto. Estuve en esta posición en mi carrera muchas veces, así que no es nuevo para mí”. Una declaración de madurez, de las que tranquilizan a un entrenador que necesita certezas antes del debut del 21 de octubre frente a Golden State Warriors.
- Cuatro o cinco entrenamientos antes de saltar a la cancha, un detalle que el esloveno repitió hasta el cansancio.
- Un equipo más rápido en transición, según la propia evaluación de Doncic.
- Unas manos muy activas en defensa, clave en la goleada sobre los Jazz.
- Luka más descansado que nunca, porque decidió no jugar con su selección en el verano europeo.
- Una advertencia que nadie quiere escuchar: todavía falta, y mucho, para el nivel que buscan.
Ahora, mi pronóstico de siempre: el 21 de octubre, cuando los Warriors visiten el Crypto.com Arena, los Lakers van a ganar por 15 puntos y Doncic va a terminar con un triple doble. Lo escribo, lo firmo y me lo guardo en el bolsillo. Después, si fallo, volveré a esta misma columna con la cara de tonto que ya conocen. Mientras tanto, a esperar, a ilusionarse y a confiar en este Ferroviario que, cuando se lo propone, arrolla como un tren de carga.
