Viernes, 28 de agosto de 2026
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Diez fechas, diez ganadores y un Torino que se quedó mirando desde el alambrado

La Etapa Regular del TC cerró con una rareza estadística: nadie repitió en lo más alto del podio. Chevrolet se llevó la pulseada entre las marcas, Toyota acumuló poles sin poder traducirlas en victorias y los tres que hicieron el weekend perfecto se quedaron afuera de la Copa de Oro.

Por Matías SantillánDeportes · 28 de agosto de 2026 · hace 1 h

Che, mirá vos: diez carreras, diez apellidos distintos en lo más alto del podio. El Turismo Carretera acaba de regalarnos una perlita que ya se había visto en 2024 y que nadie tiene ganas de explicar demasiado, porque cuando la estadística se pone así de caprichosa uno mejor se limita a mirarla con la boca abierta.

Entre las marcas la cosa quedó así: Chevrolet se subió a cuatro Finales con la bandera a cuadros, Ford y Dodge se llevaron dos cada una, y hubo un reparto de dos que terminó repartiendo BMW, Mercedes-Benz y Toyota con un triunfo por cabeza. El detalle que duele en el taller es el de Toyota: tres poles en el año y ninguna victoria. El mejor resultado de la marca fue el segundo puesto de Matías Rossi en Termas de Río Hondo, que además fue el único piloto en repetir pole position durante toda la fase. Un fierro que sabe clasificar y que se tropieza con su propia sombra a la hora de la verdad.

El ferroviario y el Torino que no apareció

Y si hay alguien que la pasó peor, ese es Torino. La marca italiana cerró las diez fechas sin poles, sin victorias y sin récords de vuelta. La única vez que un Torino se asomó entre los cinco primeros en clasificación fue en el "Oscar Cabalén" de Córdoba, cuando Facundo Chapur metió su auto en la tercera posición. Párale el balancín a esa rareza, porque el resto del año Torino fue directamente un espectador de lujo.

En las series previas, el reparto fue más generoso: 27 series ganadas por 20 pilotos distintos. Solo siete repitieron victoria en esa instancia: Rossi y Catalán Magni por Toyota; Lambiris y el Nicolás Bonelli por Ford; Jonatan Castellano por Dodge; Christian Ledesma por Chevrolet; y Otto Fritzler por Mercedes-Benz.

Los que hicieron todo bien y no les alcanzó

Acá viene lo más insólito de la Etapa Regular: tres pilotos se dieron el lujo de hacer el fin de semana perfecto, con pole, victoria en la serie más veloz, triunfo de punta a punta en la Final y récord de vuelta. Julián Santero con BMW, Valentín Aguirre con Chevrolet y Juan Martín Trucco con Dodge. Los tres, como si fuera una broma del calendario, quedaron afuera de la Copa de Oro. Ganaste todo el finde y no te clasifica al play-off: el TC tiene esas crueldades que ningún guionista se animaría a firmar.

Solo tres pilotos vieron la bandera a cuadros en las diez Finales: Jonatan Castellano con Dodge, Mariano Werner con Ford y el propio Aguirre con Chevrolet. Y ojo con este dato, porque el aurinegro Werner nunca fue el piloto más destacado de su marca en el año, lo que habla de un Ford parejo de punta a punta, con varios candidatos a ganar en cada fecha.

Mauricio Lambiris fue el piloto más frecuente en podios con tres presentaciones: segundo en Viedma, segundo en Concepción del Uruguay y tercero en Termas de Río Hondo. Eso, sin haber ganado una sola Final. El Ferroviario se paseó por el podio como Pedro por su casa, pero nunca se llevó el premio mayor. Hay pilotos así, nacidos para quedar en la foto y no para cortar la cinta.

En el otro extremo de la tabla, el debutante Thomás Ricciardi con Toyota completó apenas dos de las ocho fechas que disputó: abandonó cinco veces y fue excluido en una. Debut para el olvido, con un reglamento que claramente le quedó grande en su primera incursión en la categoría.

“Diez carreras, diez ganadores distintos y un Torino que se fue de la Etapa Regular con las manos vacías: el TC te demuestra que un auto solo no te salva, necesitás el finde completo y, a veces, ni eso alcanza.”Matías Santillán, Deportes

Mi pronóstico era que algún piloto iba a repetir victoria antes de la Copa de Oro. Lo erré por goleada, y no me molesta en absoluto: cuando la estadística se pone caprichosa, lo mejor es dejarla correr. Ahora viene el play-off, y la pregunta del millón es si alguno de los tres que hicieron el finde perfecto se va a cobrar revancha. Apuesto a que Trucco tiene el corazón más entero para esta parte del año. Pero ya me conocen: a veces le pego en el palo y a veces le erré por dos carriles.

MS

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