Coudet se fue de River y dejó un incendio: qué técnico puede apagar este fuego
El Chacho duró 27 partidos, arrancó prendido fuego y se apagó entre finales perdidas, un Superclásico en el Monumental y un penal que se quedó en el palo. Ahora el ferroviario busca alguien que levante el Clausura y vuelva a meterlo en copas. Mientras tanto, la CD mueve nombres y los hinchas piden por Ramón.
Duro, durísimo lo de River. El aurinegro se quedó afuera de la Copa Sudamericana en los penales contra Independiente Santa Fe, Rafael Santos Borré se la mandó al palo y todo se derrumbó como un castillo de naipes mal armados. Y el que terminó pagando los platos rotos fue el Chacho Coudet, que se fue del banco millonario con un ciclo que arrancó como Pomelo y terminó como vinagre.
Veintisiete partidos que cuentan una novela
El ferroviario arrancó con seis victorias y un empate en sus primeras presentaciones, números que hicieron soñar a la gente. Después todo se fue apagando de a poco, como una vela en medio del viento. Cayeron en el Superclásico en el Monumental, perdieron la final del Torneo Apertura contra Belgrano de Córdoba por 3 a 2, quedaron afuera de la Copa Argentina en dieciseisavos ante Aldosivi, un rival de categoría claramente inferior, y encima arrancaron el Clausura en el puesto 14 de la Zona B.
Entre todas las competencias el balance dejó cuatro empates, un puñado de derrotas y una sensación de que la fuerte inversión en el mercado de pases se evaporó sin haber dado los frutos esperados. El punto final lo puso el colombiano Santos Borré con ese penal que besó el palo y viajó afuera, mientras el banco del Chacho se derretía.
- Un técnico con temple para aguantar la presión del Monumental lleno y los picos altos de exigencia que tiene este club.
- Un director técnico que sepa armar un bloque defensivo, porque River recibió goles en momentos claves de cada serie.
- Un entrenador con experiencia en copas internacionales, pensando en volver a la Sudamericana o la Libertadores en 2027.
- Alguien con cintura para gestionar el vestuario post Gallardo, donde todavía quedan resabios de la era anterior y egos importantes.
- Un perfil que pueda relanzar juveniles y darle rodaje a los refuerzos caros que llegaron en el mercado.
Mientras tanto, la CD mueve el mostrador
Con la salida confirmada, en Núñez se anunció un interinato y se abrieron los teléfonos para definir al sucesor. Desde la tribuna y las redes, los hinchas no paran de mencionar a Ramón Díaz como el nombre que les hace ruido, aunque la dirigencia no oficializó absolutamente nada. Acá, hasta que no haya firma, todo es verso.
Yo, que ya peiné canas viendo ciclos en el aurinegro, te lo digo de frente: a River no le alcanza con traer a un técnico de apellido rimbombante. Necesita uno que le ponga carácter a un plantel que se desinfló en las finales y que le devuelva el ADN de juego que siempre se le reclamó a este club. Si me jugué por el ferroviario pensando que el Chacho iba a encontrar la fórmula, me equivoqué feo. Ahora esperemos que la próxima apuesta no termine en otro final con la moral por el piso y la copa entregada al rival.
