Chaves y Zaira Nara, el reencuentro que cerró cuatro años de distancia
Las modelos se cruzaron en un desfile, se abrazaron frente a las cámaras y hasta se fueron juntas en camioneta: el detalle que revela cómo está hoy la relación entre las ex comadres más famosas del ambiente.
Yo la vi a mi vieja, la vi a mi vieja, y la alegría me partió el alma de tanta tristeza, le dije no llores más, le dije no llores más": la zamba de Peteco Carabajal bien puede sonar de fondo mientras una reconstruye, nota a nota, lo que pasó el jueves en el desfile donde Paula Chaves y Zaira Nara se reencontraron después de casi cuatro años de silencio. Porque hubo un patio, hubo una pasarela, hubo un micrófono encendido y, sobre todo, hubo un abrazo que volvió a juntar a dos mujeres que el showbiz argentino había dado por enemistadas para siempre. Yo te lo cuento como lo vi, con el detalle que merece una historia que lleva años cocinándose a fuego lento.
La sala antes que el show
El cruce ocurrió en el marco de un desfile de moda. Paula Chaves estaba parada frente a un periodista, hablando de lo que fuera que se estuviera hablando, cuando alguien del equipo hizo notar que a pocos metros estaba Zaira Nara. La cámara giró, la conductora sonrió, y lo que podía haber sido un cruce incómodo se transformó en una postal de complicité. "Nos juntamos, hablamos, todo muy bien", resumió Chaves cuando le preguntaron si la reconciliación había nacido ahí mismo. "No, esto ya viene de antes", aclaró, y dejó en el aire que ese no era el lugar para explayarse.
Nos amamos y nos vamos en camioneta
Cuando Zaira se acercó, el tono cambió a una complicidad abierta. "Nos amamos", dijo, casi en chiste, ante la insistencia de los cronistas. Y entonces vino el gesto que condensó todo: Chaves le ofreció acercar a Nara en su camioneta hasta el auto, que había quedado estacionado a veinte cuadras por un operativo policial. Las dos le propusieron al periodista "la exclusiva" del viaje, en clave de humor, y se fueron juntas entre risas. Delante de todos, sin esconder nada.
Lo que habían dicho antes
- Chaves, sobre el estado actual del vínculo: "No hay orgullo. No hay rencor. Hay mucho cariño y mucho amor".
- Nara, sobre los rumores: "Nos amamos", en tono de broma frente al cronista.
- Sobre el primer acercamiento, en el atelier de una diseñadora que las viste a las dos: "Hubo un acercamiento, a veces la vida te cruza en momentos puntuales. Fue lindo para las dos, hay mucho cariño", contó Nara.
- Chaves, sobre ese mismo encuentro: "Fue obra del destino. Es un tema nuestro y queremos preservarlo".
- Cuando intentaron ir más allá, Nara cerró filas: "Basta, no nos gusta hablar de nuestra vida privada".
- Chaves, antes de subirse a la camioneta: "Está todo muy bien, por suerte".
El antecedente inmediato, según reconocieron las propias protagonistas, había ocurrido meses antes, cuando la casualidad las juntó en el atelier de una diseñadora que las viste a ambas. Ahí, según contó Nara, "hubo un acercamiento"; Chaves lo describió como "obra del destino" y pidió no dar más detalles: "Es un tema nuestro y queremos preservarlo". Lo que siguió después fue el desfile del jueves, con abrazo, risas, declaraciones cruzadas y la camioneta compartida como síntesis pública de un pacto privado.
Por qué importa este abrazo
Las dos fueron amigas íntimas y comadres: Chaves es madrina de una de las hijas de Nara y la relación familiar tejió un vínculo que iba mucho más allá del laburo. El distanciamiento empezó alrededor de 2021 y durante casi cuatro años evitaron coincidir en eventos públicos. Cada una hizo su vida profesional por separado: Chaves consolidó su carrera como conductora, Nara instaló su perfil como influencer y referente de moda. La grieta, cuando se instaló, fue una de las más comentadas del ambiente artístico argentino. Por eso, cuando una las ve volver a sacarse foto juntas y subir a la misma camioneta, lo razonable es pensar que el deshielo es real, o al menos que las dos necesitan que se lo crean. A mí, te soy sincero, me da curiosidad saber qué dirán cuando se sienten a charlar tranquilas, sin cámara que registre cada palabra. Lo que queda claro es que el reencuentro no fue un flash para la foto: hubo viaje, hubo abrazo, hubo "nos amamos" dicho en serio y en broma al mismo tiempo.
¿Dónde y cuándo se puede ir a verlas? Las dos suelen compartir ubicaciones en sus redes sociales, así que el primer paso es seguirlas ahí para saber de qué eventos participan. Mientras tanto, el jueves dejó una imagen que vale más que cualquier declaración: dos mujeres que fueron comadres volviendo a subirse juntas a una camioneta, mientras un cronista se prometía la nota del año. Y yo me quedo con esa sensación de que, a veces, los reinicios más lindos empiezan con un abrazo en un pasillo de desfile, después de cuatro años de no verse.
