Barreda vuelve al centro de la escena con cuatro estrenos que sacuden la cartelera local
La directora Daniela Goggi reconstruye el cuádruple crimen del odontólogo platense con Luis Machín al frente; lo acompañan una comedia misionera, un thriller de Iquitos y un documental intimista sobre la epilepsia.
Yo no me olvidaré jamás de la mañana en que mi viejo llegó del consultorio y dijo, con esa mezcla de asco y de fascinación que sólo se le escucha cuando aparece un caso así, que Barreda se había confesado harto de las humillaciones de su propia familia. La foto de la casa de la calle 47, la silla todavía en el living, la bata verde colgada detrás de la puerta: cualquier platense de mi generación tiene esa imagen archivada en algún rincón de la cabeza, aunque hayan pasado más de tres décadas. Ahora esa historia vuelve a circular, esta vez en formato de película de ficción, y lo hace de la mano de una directora que conoce bien el oficio y de un actor que se anima a un personaje incómodo sin la muleta del parecido físico.
El hombre que se cansó de callar
El planteo de Daniela Goggi, según la gacetilla a la que accedí, elige contar lo que rodeó al múltiple asesinato de noviembre de 1992: una hija a punto de casarse y mudarse, la otra planeando su propia partida, la esposa y la suegra sugiriendo vender la casa ante el nido vacío que se avecinaba. Es decir, la película no se regodea en la masacre sino que se obstina en mostrar los meses previos, el clima de una familia en la que el patriarca empieza a sentir que le quitan el dominio del territorio. Luis Machín compone a ese odontólogo de barrio acomodado de La Plata sin copiarle el bigote ni la calva: trabaja el perfil del hombre común al que la vida doméstica se le va de las manos, y le alcanza con eso para incomodar al espectador. Lo acompañan Carla Peterson, Maite Lanata y Margarita Páez como las víctimas, y Paola Barrientos como la amiga de la familia cuyas teorías esotéricas terminan de enrarecer el ánimo del protagonista. La banda sonora mezcla a Mozart, Wagner y Banana Pueyrredón, una combinación absurda a primera vista pero muy eficaz para marcar la distancia entre la respetabilidad aparente y el desquicio larvado. El film se puede ver por Amazon Prime Video desde la semana que arranca.
Asaltar la financiera, perderse en Misiones
El segundo estreno local de la semana llega con una propuesta bien distinta: Lu & Pau, de Nicanor Loreti, con Jazmín Stuart y Lorena Vega. La sinopsis es directa: dos mujeres organizan el asalto a una financiera para juntar plata y tentar a un fiscal que tiene presa a una tercera amiga. El golpe sale, pero el auto se les rompe en medio de la ruta y la huida se vuelve una pelea entre ellas, con la policía cada vez más cerca. La acción se filmó en El Dorado y Puerto Esperanza, en Misiones, y aprovecha el paisaje selvático para darle aire cinematográfico a lo que de otro modo sería una comedia de enredos. Loreti sostiene el ritmo durante buena parte del metraje y deja crecer la tensión de a poco, aunque a mí me pareció que los diálogos se extienden más de la cuenta en el tramo central, cuando lo que uno quiere es saber cómo termina la cosa.
Iquitos, leyendas y terror
Desde Perú, con coproducción argentina y española, llega La niña del azúcar, escrita y dirigida por Javier Velázquez Varela. El realizador es nativo de Iquitos, esa ciudad amazónica que parece flotar sobre el agua y que ya le dio al cine peruano su film de terror más taquillero, justamente con Velázquez en el guión. Ahora vuelve al género adaptando un relato propio basado en leyendas locales sobre apariciones y desapariciones, y lo hace anclándose en el paisaje selvático, con su humedad, su río interminable y esa sensación de que algo mira desde la otra orilla. La coproducción con Argentina se nota en el equipo técnico y la española, en cambio, pesa sobre todo en el respaldo financiero de un género que suele necesitar plataformas para encontrar público.
Epilepsia, un cuerpo, una cámara
El cuarto estreno de la semana es el que más me llamó la atención por lo arriesgado del punto de vista: un documental sobre la epilepsia narrado desde la experiencia personal de su propio director. Lo que rescato, según la información disponible, es la decisión de no apelar a estadísticas ni a voces médicas para explicar la enfermedad, sino de poner el cuerpo en primer plano y dejar que sea el afectado el que vaya contando, en primera persona, cómo se convive con las crisis, con la medicación y con la mirada del otro. Es una película chica en apariencia, pero de las que dejan marca, de las que se quedan en la memoria del espectador varios días después del crédito final.
- Barreda (Danieliela Goggi, con Luis Machín, Carla Peterson, Maite Lanata y Paola Barrientos): disponible en Amazon Prime Video.
- Lu & Pau (Nicanor Loreti, con Jazmín Stuart y Lorena Vega): comedia de acción filmada en Misiones.
- La niña del azúcar (Javier Velázquez Varela): coproducción peruano-argentino-española ambientada en Iquitos.
- Documental sobre epilepsia narrado por su propio director: estreno en cartelera.
Si me preguntan a cuál de los cuatro les doy boleto, les soy franco: la de Goggi es la que más promete como hecho cinematográfico y la que más da para conversar en una mesa después de la función; el documental sobre epilepsia es, a mi criterio, la sorpresa más genuina de la semana; la comedia misionera funciona como pasapalos veraniego; y el film de Iquitos es para los que gustan del terror con raíz folklórica. Cuatro películas, cuatro mundos, una misma cartelera para discutir de una vez.
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