Alerta en el Litoral: el Niño que se viene podría ser el más feroz de los últimos 75 años
La NOAA elevó al 75% la probabilidad de que el fenómeno que se gesta en el Pacífico supere todos los registros desde 1950. En Santiago del Estero y el NEA ya se preparan para un verano con lluvias fuera de lo normal.
En la casa de doña Ramona, a una cuadra de la plaza de Añatuya, todavía se habla de la creciente de 1983 como de una marca a batir. Ella tenía quince años cuando el agua le tapó la vereda y se llevó la gallina que criaba en el patio. Por eso, cuando se sienta en la mesa y despliega el diario, lo primero que busca es el parte del tiempo, y lo que encuentra estos días la deja inquieta. Es que nosotros los santiagueños sabemos bien lo que es un Niño bravo, y los papeles que llegan desde Estados Unidos dicen que el que viene puede ser el más bravo de todos.
El Centro de Predicción Climática de la NOAA, la agencia meteorológica más importante de Estados Unidos, subió al 75% la probabilidad de que el episodio 2026-2027 sea el más intenso desde que existen mediciones sistemáticas, allá por 1950. Hace apenas un mes, en agosto, ese porcentaje era de 69%. Seis puntos más en cuatro semanas, que en el lenguaje de los climatólogos es muchísimo, porque indica que el Pacífico ecuatorial se está calentando más rápido de lo que preveían los modelos.
Un umbral que nunca se cruzó
El indicador que miran con lupa los científicos es el Índice Oceánico Relativo de El Niño, conocido por su sigla RONI. A diferencia de los termómetros tradicionales, este índice corrige la temperatura de la superficie del mar según el calentamiento general de todos los océanos tropicales, lo que permite comparar un fenómeno de hoy con uno de hace medio siglo sin que el cambio climático de fondo distorsione la lectura. Y lo que dice el RONI es alarmante: hay un 75% de chances de que supere los 2,5 grados entre octubre y diciembre de 2026, una marca que ninguno de los cuatro eventos catalogados como muy fuertes logró alcanzar. El récord vigente es el de 1982-1983, con 2,4 grados, y los demás quedaron entre 2,0 y 2,4. Estamos, si se quiere, a un paso de entrar en territorio desconocido.
Los datos de agosto ya dan cuenta de anomalías enormes: 1,8 grados en la región Niño 3.4, 2,5 grados en la Niño 3 y nada menos que 3,4 grados frente a las costas de América del Sur. La NOAA, además, calcula en más del 90% la probabilidad de un episodio muy fuerte durante el otoño y el invierno del hemisferio norte, o sea nuestra primavera y verano, que es cuando el fenómeno golpea con todo en esta parte del mundo.
Qué le espera a la Argentina
- El Litoral y el NEA serán las zonas más afectadas, con lluvias muy por encima de lo normal y riesgo concreto de inundaciones en el norte del país.
- En noviembre, el exceso de agua se concentrará sobre el noreste y el este de Entre Ríos, con más de 30 milímetros por encima de la media histórica.
- En diciembre, las anomalías superiores a 50 milímetros alcanzarán a Santa Fe, Entre Ríos y el este de Córdoba, mientras que el noroeste argentino tendrá entre 20 y 50 milímetros por debajo de lo habitual, lo que agrava la sequía en esa región.
- Los especialistas consultados estiman que el fenómeno se intensificará entre octubre y febrero y podría extenderse hasta el otoño de 2027.
“El Niño es un fenómeno natural y global que nos está afectando y recién está empezando. Se intensificará de octubre a febrero. Es un Niño muy fuerte.”María Alejandra Cristanchi, jefa de Hidrología de la Central Hidroeléctrica Yacyretá
Lo que dice la ingeniera Cristanchi, que desde Yacyretá maneja el pulso del agua que baja por el Paraná, lo ratifica el meteorólogo Marcelo Madelón, pronosticador del Aeropuerto de Córdoba, que ve probable que el fenómeno aguante hasta el otoño del año que viene. Para doña Ramona y para todos los que tenemos la memoria del 83 clavada en alguna foto descolorida, la cuenta regresiva ya empezó. Falta ver si esta vez la creciente se lleva la gallina, o algo mucho más grande.
